Contraseñas seguras: consejos para una clave perfecta

El 12345 no es una opción segura, y lo sabes. El robo de passwords es uno de los cibercrímenes más comunes y casi a diario leemos noticias acerca de los daños causados por ello. Las contraseñas son la llave para acceder a una parte cada vez más importante de nuestras vidas: nuestro correo electrónico, nuestras redes sociales, nuestras cuentas bancarias o iniciar el ordenador.

Si te preocupas por tener alarma en casa o cerrar con llave siempre, ¿no crees que es momento de que cambies tus contraseñas por otras más seguras? En este post repasamos cómo crear una contraseña segura a prueba de hackers.

¿Cómo se roban las contraseñas?

Para saber cómo proteger tu contraseña correctamente, primero debes conocer cuáles son los métodos que se utilizan para robarlas.

  • Keyloggers: programas que se ejecutan en segundo plano, registrando todos los caracteres introducidos por el usuario durante su navegación.
  • Accediendo a las contraseñas almacenadas en navegadores: con acceso directo al equipo es muy fácil encontrar las contraseñas que han sido guardadas en los navegadores como Firefox o Chrome.
  • Utilizando una lista de palabras comunes: se trata de enormes listados de palabras y contraseñas comunes que se utilizan probando una a una de forma automática.

No uses datos personales

La primera regla para crear contraseñas difíciles de hackear es no usar datos personales que cualquiera puede descubrir con solo mirar tu perfil de Facebook. Por ejemplo: el nombre de tu ciudad, mascota, novia, grupo favorito… Tu número de DNI o tu fecha de cumpleaños también son datos muy fáciles de descifrar.

Requisitos mínimos para una contraseña segura

Una contraseña segura debería cumplir los siguientes requisitos mínimos:

  • Longitud mínima de siete caracteres
  • Incluir letras mayúsculas y minúsculas
  • Incluir números
  • Incluir caracteres especiales: ñ, $, % ë â…

La explicación de esto es que los sistemas de desencriptación comprueban primero las combinaciones de solo números, solo letras minúsculas o una combinación de ambas. Al introducir mayúsculas y símbolos especiales, estamos complicando más la labor de desencriptación.

Un truco para convertir nuestro password en uno más robusto es convertir ciertas letras a números que tengan una forma similar. Por ejemplo, la letra A puede ser sustituida por un número 4 o la letra E por un 3. De esta forma utilizamos todos los caracteres mínimos y obtenemos una combinación fácil de recordar.

No uses la misma contraseña en todos lados

Si usas una contraseña simple de adivinar y además la utilizas en todas tus cuentas, tus datos estarán en peligro una vez que alguien la adivine. Al registrarte en una web, un webmaster malintencionado obtiene una contraseña con la que probar a iniciar sesión en otras páginas. Por eso, es importante no usar siempre la misma contraseña, así como vigilar en qué páginas te das de alta.

Para ello puedes usar claves basadas en un mismo patrón, pero introduciendo ligeras variaciones con las que identificar el servicio donde te quieres registrar. Por ejemplo, si nuestra base es Cu3nT4Cl@r4, podemos sumar la inicial de cada red social de la siguiente manera:

Facebook: Cu3nT4Cl@r4F

Twitter -> Cu3nT4Cl@r4T

Utiliza un generador de contraseñas seguras

Si no se te ocurre nada complejo y que a la vez sea fácil de recordar, no te preocupes. Para ello, existen los generadores de contraseñas como Human Password, en el que puedes obtener contraseñas seguras y fáciles de recordar en castellano y gallego.

Administrador de contraseñas para la mala memoria

Si a pesar de todos estos tips, todavía crees que es complicado recordar tus contraseñas, prueba a usar un administrador como LastPass, Sitcky Password o KeePass. Estos programas para guardar contraseñas permiten que simplemente tengas que recordar una única combinación. Las demás son creadas y almacenadas por ellos para ser usadas cuando las necesites. Lo bueno es que obtendrás password larguísimos, llenos de todo tipo de caracteres y muy fuertes.

Activa la verificación en dos pasos

Este es el sistema que utilizan muchos servicios online como el sistema Cl@ve PIN de la administración pública y, por supuesto, la banca online. Por ejemplo, para realizar una transferencia con tu banca electrónica de ABANCA, además de tus datos de acceso al área de cliente, también es necesario introducir las coordenadas (compuestas por una letra y un número) de tu tarjeta Banca a Distancia. Para tus compras online, también existe un sistema de refuerzo a través del envío de claves por SMS o el acceso seguro móvil. De esta forma, podrás realizar todas tus gestiones bancarias de forma totalmente segura.

Y recuerda, lo más importante es mantener tus contraseñas en secreto. De nada sirve exprimirse el coco en contraseñas alfanuméricas, con mayúsculas, minúsculas y símbolos, si las tienes pegadas en un post-it.

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