¿Qué es lo primero que se te viene a la cabeza cuando piensas en una hipoteca? ¿Tipo de interés? ¿Gastos de hipoteca? ¿Ganas de echar a correr? Si es así, no te preocupes. En ABANCA nos hemos propuesto ayudarte a evadir estos pensamientos y explicarte que existen más variables aparte del tipo de interés que debes tener en cuenta a la hora de elegir la hipoteca que mejor se adapte a tus necesidades.
Una de ellas es el plazo de amortización, es decir, el tiempo que se tarda en pagar una hipoteca en su totalidad. Vamos a ver qué opción de hipoteca, a largo o a corto plazo, te resultará más beneficiosa.
- ¿Cómo elegir la hipoteca más adecuada para ti?
- Entonces, ¿cuál es el plazo de amortización que más te conviene?
¿Cómo elegir la hipoteca más adecuada para ti?
Si estás pensando en pedir una hipoteca para financiar la compra de una vivienda, por ejemplo, tienes que tener en cuenta varios factores:
- El tipo de interés de la hipoteca: variable, fijo o mixto.
- El plazo de amortización, es decir, de devolución del préstamo hipotecario, que puede ser largo o corto.
- Las comisiones aplicadas
El plazo es, por tanto, uno de los aspectos más importantes a considerar en el proceso de contratación de la hipoteca. De él dependerán las cuotas e intereses a pagar. Lo ideal es que se trate de una cantidad que no suponga una carga excesiva en relación con tus ingresos netos, teniendo en cuenta el resto de tus gastos mensuales. El Banco de España recomienda que la cuota de la hipoteca, sumada a otros préstamos activos, no supere el 35% de los ingresos netos mensuales.
Para saber todo sobre las cuotas de tu hipoteca, te interesa saber qué es un cuadro de amortización.
Amortización acelerada, menor plazo y mayor cuota
Esta opción es la más indicada para perfiles con solvencia elevada y estabilidad de ingresos. La reducción del horizonte temporal del pago de la hipoteca minimiza el coste financiero total del préstamo. A cambio, esta vía permite saldar la deuda mucho antes, liberando tus ingresos para destinarlos a otros proyectos como inversiones, ahorro o planes de pensiones.
Pagar menos de hipoteca durante más años
Si prefieres priorizar la estabilidad de tu presupuesto mensual lo ideal es elegir un plazo más largo: en la actualidad muchos bancos ofrecen plazos de hasta 40 años para jóvenes de hasta 35 años. Tardas más en devolver el dinero, pero las cuotas mensuales son más bajas y evitas aprietos en la economía doméstica.
Lo bueno de esta opción es la flexibilidad: si tus ingresos mejoran con los años, siempre puedes realizar amortizaciones anticipadas para reducir deuda e intereses. Revisa antes el contrato de la hipoteca para evitar cargos extra.
Entonces, ¿cuál es el plazo de amortización que más te conviene?
A modo de ejemplo, vamos a ver cómo varían las cuotas mensuales y los intereses de un préstamo hipotecario de 200.000 euros a un tipo de interés fijo del 2,5%, es decir, suponiendo que el tipo de interés no cambia a lo largo de la vida del préstamo. Dependiendo del plazo de amortización:
- Se podría pagar en 15 años con una cuota mensual de 1.334 euros. Al final, habríamos pagado 40.044 euros en concepto de intereses de la hipoteca.
- Si establecemos un plazo de 20 años, el importe mensual desciende a 1.060 euros. En este caso, habremos abonado 54.353 euros con motivo de los intereses de la misma.
- Para finalizar, si elegimos aumentar el plazo de la hipoteca a 30 años, pagaremos 790 euros mensuales. El gasto en intereses hipotecarios se duplica con respecto al primer supuesto, alcanzando los 84.487 euros.
Al final, lo importante es dar con tu situación de equilibro y escoger, con ayuda de tu banco, un plazo que te permita pagar en el menor tiempo posible y hacer frente, con comodidad, a los gastos de la hipoteca, a los gastos familiares y que te permita reservar algún dinero para posibles imprevistos.
Recuerda que tienes a tu disposición nuestro simulador para calcular tu hipoteca. Añade y modifica todas las variables disponibles para obtener una aproximación lo más realista posible. Si tienes dudas acerca de cuál es la opción que mejor se adapta a tus necesidades, ¡en ABANCA estaremos encantados de ayudarte!
Recuerda que los contenidos de este blog tienen carácter informativo. Cualquier actuación motivada por su contenido o por la interpretación de las normas a las que hace referencia deberá ser analizada de forma específica teniendo en cuenta la situación particular de que se trate.