Cuando llega el momento de hacer la declaración de la renta, es normal tener dudas sobre qué cuenta, qué no y cómo los diferentes aspectos de nuestra vida pueden influir en lo que hay que pagar o lo que nos pueden devolver. Uno de los factores a considerar son los grados de discapacidad. Explicamos en detalle los derechos y ventajas que corresponden a las personas con discapacidad y qué deducciones hay en la declaración de la renta 2025 que se realiza este 2026. ¡Sigue leyendo!
- Qué son los grados de discapacidad
- Cuáles son los grados de discapacidad
- ¿Cómo solicitar el reconocimiento de discapacidad?
- Reducciones en la declaración de la renta
Qué son los grados de discapacidad
Se trata de un número, expresado en porcentajes, que indica cuál es el grado de discapacidad reconocido que tiene una persona, después de realizar una evaluación oficial médica. Este grado se establece después de que profesionales de la medicina y los servicios sociales examinan cómo las condiciones físicas, mentales, intelectuales o sensoriales de una persona afectan su capacidad para realizar actividades diarias. Este concepto está formalizado en España bajo la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social publicada en el Real Decreto Legislativo 1/2013.
Según esta normativa, esta condición debe ser previsiblemente permanente. Además, se toma en cuenta cualquier dificultad que pueda limitar o impedir la participación de la persona en la sociedad, en igualdad de condiciones con los demás. En este sentido, hacemos referencia a las personas con discapacidad, siguiendo las recomendaciones de la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE).
Cuáles son los grados de discapacidad
Para determinar el grado, se utiliza un sistema de calificación que se basa en criterios técnicos estandarizados y se detalla en el Real Decreto 888/2022. Como mencionamos, para el reconocimiento, declaración y calificación del grado de discapacidad se tienen en cuenta las limitaciones físicas o mentales (incluyendo síntomas y secuelas) del día a día, pero también se consideran los factores contextuales (ambientales y circunstancias personales) y los antecedentes funcionales.
Dentro de las actividades de la vida diaria (AVD) que toman en cuenta durante la evaluación, se encuentran nueve categorías:
- Aprendizaje y aplicación del conocimiento.
- Tareas y demandas generales.
- Comunicación.
- Movilidad.
- Autocuidado (lavarse, higiene personal, vestirse, comer, beber, cuidado de la salud propia, etc.).
- Vida doméstica.
- Interacciones y relaciones personales.
- Áreas principales de la vida (educación, trabajo y economía).
- Vida comunitaria social y cívica.
Una vez evaluados todos los aspectos mencionados, se califican en las siguientes categorías.
Sin discapacidad
En este grado el nivel de discapacidad es casi inexistente. Las personas con un grado 1 pueden tener algunos síntomas o secuelas relacionados a una condición, pero esto no les impide realizar sus actividades diarias normales.
Discapacidad leve
La persona experimenta algunas dificultades, pero son leves. Puede que necesiten un poco más de tiempo o algunos ajustes menores para realizar sus actividades pero, en general, pueden manejar su día sin mucha ayuda externa.
Discapacidad moderada
Las personas con una discapacidad moderada tienen dificultades en sus rutinas diarias. Aunque pueden cuidar de sí mismas en términos de autocuidado, algunas actividades requieren ayuda o adaptaciones.
Discapacidad severa
Las personas con un grado 4 tienen dificultades graves para realizar actividades diarias, incluyendo las básicas como el autocuidado. Necesitan asistencia regular y adaptaciones importantes en su entorno.
Discapacidad muy grave
Este es el nivel más alto y aquí la capacidad para realizar cualquier actividad diaria es prácticamente nula sin ayuda. Dependen completamente de otras personas para su cuidado y manejo diario.
Cada uno de estos grados ayuda a entender mejor qué tipo de apoyo y recursos podrían necesitar las personas para mejorar su calidad de vida. Además, los grados de discapacidad determinan qué tipo de beneficios, ayudas y deducciones pueden solicitar.
Porcentaje de discapacidad
El Real Decreto 888/2022, que regula la valoración del grado de discapacidad en la actualidad, establece baremos para calcular el porcentaje, de forma que:
| Rango interpretativo | Porcentaje |
| Sin discapacidad | 0% |
| Discapacidad leve | 33-44% |
| Discapacidad moderada | 45-64% |
| Discapacidad severa | 65-74 |
| Discapacidad muy grave | Más del 75% |
¿Cómo solicitar el reconocimiento de discapacidad?
Para recibir las ayudas y servicios especiales destinados a las personas con discapacidad en España, primero necesitas obtener un certificado o reconocimiento de discapacidad. El Real Decreto 888/2022 establece un procedimiento que obliga a respetar los plazos previstos en la Ley 39/2015 de Procedimiento Administrativo Común, de tal forma que, una vez presentada una solicitud completa con toda la documentación requerida, la administración debe resolverlo en un máximo de 6 meses.
Documentación necesaria
Aunque cada comunidad puede requerir una documentación o procesos específicos, en líneas generales, esto es lo que vas a necesitar:
- Formulario de reconocimiento o revisión del grado de discapacidad completo.
- Identificación oficial (DNI, NIE).
- Certificado de residencia de la persona solicitante.
- Certificado de la renta de la persona solicitante, el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF).
- Pensiones y/o prestaciones sociales percibidas.
- Documentación complementaria, como comprobación de datos de terceras personas interesadas.
- Para menores de edad, libro de familia y DNI del representante legal.
- Si actúas como representante de otra persona, un documento que acredite esta representación.
- Copias de informes médicos o sentencias que respalden la discapacidad, emitidos por profesionales autorizados del sector público o privado.
Dónde solicitar el reconocimiento del grado de discapacidad
- Solicitud presencial. Puedes acudir con cita previa a las oficinas de la Consejería de Asuntos Sociales o a los Centros Base de Atención a Personas con Discapacidad de tu comunidad.
- Solicitud online.
- Accede a la sede electrónica de tu comunidad. En el caso de Galicia, es a través de la sede electrónica de la Xunta de Galicia.
- Inicia sesión con tu DNI electrónico, a través del sistema cl@ve o el método de verificación disponible.
- Escanea y sube toda la documentación requerida en formato electrónico.
- Completa y envía el formulario.
- Guarda o imprime el acuse de recibo.
- Aunque la documentación se envíe por Internet, puede ser necesaria una entrevista personal con el Equipo de Valoración y Orientación (EVO), compuesto por un equipo multidisciplinario de medicina, psicología y trabajo social.
Después de entregar toda la documentación, tendrás que pasar por un proceso de valoración en una oficina autorizada en la comunidad autónoma. Una vez evaluado, recibirás la resolución por correo postal o electrónico, y podrás retirar la tarjeta acreditativa según tu grado de discapacidad.
¿Puedo solicitar una revisión del grado de discapacidad?
Si ya tienes un reconocimiento de discapacidad, pero no estás conforme con el grado asignado, puedes solicitar una revisión.
Durante el proceso de revisión, la Administración puede confirmar, aumentar o reducir el grado de discapacidad. También puede dejar sin efecto el reconocimiento si constata que las circunstancias que la motivaron han desaparecido.
Para solicitar la revisión debes cumplir alguno de estos dos escenarios:
- Que hayan transcurrido al menos dos años desde la resolución inicial.
- Antes de que transcurra ese plazo, si se ha producido un agravamiento o mejoría de la situación o se identifiquen errores en la valoración inicial. En este caso es imperativo presentar informes médicos actualizados.
- Cuando se alcance la fecha de revisión que figure en la resolución, si el reconocimiento se concedió con carácter revisable.
Reducciones en la declaración de la renta por grados de discapacidad
Las reducciones para personas con discapacidad varían según su situación laboral, familiar y grado. En general, estas son algunas de las particularidades recopiladas en la Agencia Tributaria que puedes aplicar, así podrás saber cómo influye y cuánto puede devolver Hacienda por discapacidad en la renta de 2025-26.
Mínimo por discapacidad
En la declaración del IRPF se tiene derecho a un mínimo por discapacidad -cuando se cumplen los requisitos legales- que reduce la parte de los ingresos que se tributa. El importe que se reduce es:
- 3.000 euros anuales si el grado de discapacidad es igual o superior al 33% e inferior al 65%.
- 9.000 euros anuales si el grado de discapacidad es igual o superior al 65%.
El mínimo puede incrementarse en 3.000 euros adicionales si se acredita que la persona con discapacidad necesita ayuda de terceras personas, tiene movilidad reducida o un grado de discapacidad igual o superior al 65%.
Este mínimo se aplica tanto a la persona que tiene reconocida una discapacidad como a ascendientes y descendientes a cargo. Se refleja en las casillas 517 (Estado) y 518 (Comunidad Autónoma).

Fuente: Agencia Tributaria.
Mínimo personal y familiar
El mínimo personal y familiar es básicamente la cantidad de tu ingreso que, por usarse para cubrir necesidades esenciales tuyas y de tu familia, no se somete a tributación por el IRPF. Este mínimo se calcula sumando el mínimo del contribuyente y los mínimos por descendientes, ascendientes y discapacidad.
Esto asegura que todos los contribuyentes, sin importar cuántos ingresos generen, reciban el mismo beneficio fiscal si están en una situación familiar similar. De esta forma, el mínimo personal del contribuyente queda así:
| Mínimo del contribuyente | Importe |
| Base | 5.550 euros |
| Más de 65 años | 5.550 + 1.150 euros |
| Más de 75 años | 5.550 + 1.150 euros + 1.400 euros |
Para beneficiarse del mínimo por descendientes, se deben cumplir los siguientes requisitos:
- Convivir con el contribuyente que aplica el mínimo familiar al cierre del año fiscal (que termina el 31 de diciembre), o hasta el fallecimiento del contribuyente si ocurre en otra fecha.
- Ser menor de 25 años. A menos que tengan una discapacidad igual o superior al 33%, en cuyo caso no hay límite de edad.
- No puede ganar más de 8.000 euros al año, sin contar ingresos exentos.
- El descendiente no puede estar obligado a presentar declaración con rentas superiores a 1.800 euros.

Para aplicar el mínimo por ascendientes, los requisitos son parecidos:
- Deben ser mayores de 65 años. En caso de tener una discapacidad igual o superior al 33%, no importa la edad.
- Vivir con el contribuyente.
- Que no tengan rentas anuales de más de 8.000 euros, excluyendo ingresos exentos.
- El ascendiente no puede estar obligado a presentar declaración con rentas superiores a 1.800 euros.

Rendimientos del trabajo
Si eres trabajador o tienes familiares directo con discapacidad, puedes beneficiarte de exenciones y reducciones fiscales en los rendimientos del trabajo:
- Exención en rendimientos en especie por seguro de enfermedad: si tú o algún familiar con discapacidad tiene un seguro de enfermedad pagado por el empleador, hasta 1.500 euros de estas prestaciones no tributan.
- Reducción general por rendimientos del trabajo: todos los trabajadores (con o sin discapacidad) pueden aplicar una reducción de 2.000 euros sobre sus rendimientos del trabajo. Si, además, aceptas un empleo que requiera cambio de residencia, esa reducción puede incrementarse en 2.000 euros adicionales, aplicable el año del traslado y el siguiente.
- Incrementos de reducción para trabajadores con discapacidad: si tu grado de discapacidad es igual o superior al 33% e inferior al 65%, puedes aumentar la reducción a 3.500 euros. Si además necesitas ayuda de terceros o tienes movilidad reducida, la reducción alcanza 7.750 euros.
- Para trabajadores con discapacidad igual o superior al 65, la reducción es la misma que en la casuística anterior.

Fuente: Agencia Tributaria.
Planes de pensiones
Las personas con una discapacidad psíquica igual o superior al 33%, aquellas con una discapacidad física o sensorial igual o superior al 65% o las personas para las que se hayan establecido medidas de apoyo para el ejercicio de su capacidad jurídica, puede reducir la base imponible de las aportaciones realizadas a Planes de pensiones, Mutualidades de Previsión Social, Planes de Previsión Asegurados (PPA), Planes de Previsión Social Empresarial (PPSE) y Seguros Dependencia. El importe anual de la reducción tiene un límite máximo de 24.250 euros para las aportaciones del titular y de 10.000 euros para las aportaciones realizadas por terceros a su favor (sin superar el límite conjunto de 24.250 euros). Estas cuantías se consignarán en las casillas correspondientes del apartado de reducciones por aportaciones a sistemas de previsión social del modelo de Renta vigente.
Rendimientos de actividades económicas
Si eres trabajador autónomo y tienes un grado de discapacidad, puedes aplicar una reducción de hasta 3.500 euros sobre el rendimiento neto de tu actividad. Y si necesitas ayuda de terceros, tienes movilidad reducida, o tu discapacidad es del 65% o más, esta reducción sube a 7.750 euros.
Además, si como autónomo pagas por tu seguro de salud o el de tu familia (cónyuge e hijos menores de 25 años que vivan contigo), puedes deducir las primas pagadas con un límite de 500 euros por persona, que se eleva a 1.500 euros por cada una de ellas que tenga discapacidad.
Deducciones por personas con discapacidad a cargo
Hay deducciones especiales para quienes tengan personas con discapacidad a su cargo.
- Si tienes hijos con discapacidad que te permiten reclamar el mínimo por descendientes, puedes deducir hasta 1.200 euros al año. Reflejado en las casillas 623-624 de la declaración de la renta.
- Por cada padre o madre con discapacidad que cumpla con las condiciones para el mínimo por ascendientes, puedes deducir también hasta 1.200 euros. En las casillas 636 y 637.
- Por cónyuge, no separado legalmente, y cuyas rentas anuales no superan los 8.000 euros (sin contar las exentas) puedes aplicar una deducción de hasta 1.200 euros. En las casillas 645 y 646.
Cada año, al preparar nuestra declaración, tenemos la oportunidad de revisar si estamos aprovechando los beneficios y deducciones fiscales disponibles, especialmente en el caso de las personas con un grado de discapacidad. Ya que esto se puede traducir en ahorro fiscal. Por eso, ahora sabes cuánto pueden impactar los grados de discapacidad en la declaración de la renta 2025 que se realiza este 2026.
No olvides tener en cuenta las fechas más importantes de esta campaña para que no se te pase el plazo. Además, para facilitar estas gestiones, la web de ABANCA destaca por su accesibilidad, para asegurar que todas las personas puedan manejar sus finanzas cómodamente.
Recuerda que los contenidos de este blog tienen carácter informativo. Cualquier actuación motivada por su contenido o por la interpretación de las normas a las que hace referencia deberá ser analizada de forma específica teniendo en cuenta la situación particular de que se trate.