¿Qué es la comisión de custodia?

Como bien sabemos, custodiar algo o alguien hace referencia a mantener este sujeto vigilado para evitar que corra algún peligro como ser robado o asaltado. En el ámbito bancario, cuando invertimos nuestro capital es igual de importante ganar dinero como no perderlo. Aquí es donde entra en juego la comisión de custodia.

Vamos a conocer más a fondo qué es esta comisión de custodia, cuándo se cobra, cómo afecta a la rentabilidad de las acciones.

¿Qué es la comisión de custodia?

A la hora de invertir, es necesario abrir una cuenta de valores y firmar un contrato de custodia y administración con una entidad financiera. En este contrato acordamos con la entidad depositaria la gestión de nuestra cartera de inversor (cobrar dividendos, comprar y suscribir acciones, etc.)

Por prestarnos dichos servicios de custodia y gestión de nuestros activos, la empresa, que debe estar autorizada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), cobrará una cantidad monetaria en forma de comisiones que también se recogerán en el contrato.

Estas comisiones de custodia se establecen en tanto por ciento con respecto al total de la inversión. Es decir, cuanto mayor sea la inversión en acciones, mayores serán las comisiones de custodia. No existe una cantidad fija para dichos gastos y cada entidad financiera puede cobrar una comisión distinta en función del tipo de producto o de otras circunstancias que considere oportunas. Lo que sí que suele ser habitual es establecer una comisión mínima.

A cambio de estas comisiones, las entidades deben:

  • Garantizar la seguridad de las acciones del cliente.
  • Tener al día las posiciones del cliente.
  • Facilitar al cliente el ejercicio de los derechos derivados de la tenencia de la cartera.
  • Informar al cliente de los procedimientos que requieran de sus instrucciones.

¿Cuándo se cobra la comisión de custodia?

Normalmente las comisiones de custodia se cobran de forma mensual, trimestral o anual, sin embargo, se pueden aplicar otro tipo de periodicidades.

Los gastos de custodia se empiezan a cobrar en el momento en que se firma el contrato de custodia y administración de valores, es decir, desde el día que se adquieren las acciones. Por ejemplo, si las acciones se adquieren el 1 de febrero, y las comisiones de custodia se cobran mensualmente, el primer pago se efectuará el 1 de marzo.

¿Cómo afecta la comisión de custodia a la rentabilidad de las acciones?

Cuando invertimos en el mercado de valores, es importante tener en cuenta qué comisiones de custodia vamos a pagar con la entidad financiera que contratemos. De esto va a depender la rentabilidad de nuestra inversión pues, si pagamos un porcentaje elevado de comisiones (aunque en aparentemente no lo sea), estas podrían «comerse» una parte de esa rentabilidad. Para entender mejor cómo funcionan estas comisiones, veamos el siguiente ejemplo.

Imaginemos que una persona quiere destinar 50.000 euros a fondos de inversión con los que obtendrá un 4% de rentabilidad bruta anual, es decir, una rentabilidad de 2.000 euros. No es lo mismo que la entidad financiera le cobre un 0,15% de comisiones de custodia, que le cobre un 3%. Con las primeras acabaría recibiendo una rentabilidad neta de 1.925 euros a final de año. Con las segundas, recibiría tan solo 500 euros de rentabilidad neta.

En resumen, cuanto más baja sea la comisión de custodia, más rentable será comprar acciones y obtener rentabilidad.

¿Qué otras comisiones existen además de la de custodia?

Además de las comisiones de custodia, existen otras comisiones que se pueden aplicar a la hora de invertir en mercados de valores y que es necesario tener en cuenta también a la hora de calcular nuestra rentabilidad. Veamos algunas de las más importantes:

  • Comisión de mantenimiento. No todos los brókers la cobran, pero algunos sí lo hacen simplemente por tener cuenta con ellos.
  • Comisión de compraventa de valores. Se corresponde a la que pagamos a nuestro bróker al comprar o vender acciones.
  • Comisión por inactividad. Ciertos brókers la cobran por no operar en un tiempo determinado.
  • Comisión por éxito. Se cobra cuando el instrumento financiero obtiene beneficios que superan lo que se conoce como marca de agua.
  • Comisiones por operaciones especiales tales como dividendos, suscripciones, canje de acciones, etc.

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