Conseguir financiación para tu negocio, ¿qué debes tener en cuenta?

“¿Cómo consigo que un inversor financie mi negocio?”. Aunque esta es la pregunta más común que se plantea quien necesita liquidez para su proyecto, lo verdaderamente importante es saber cómo lograr que el negocio sea lo necesariamente interesante y atractivo como para conseguir financiación.

Por lo tanto, para solicitar ayuda financiera y generar confianza en el inversor, lo más importante es que el modelo de negocio resulte interesante y atractivo, demostrando que será una buena inversión y reduciendo al máximo la sensación de riesgo. Para lograrlo, estos cuatro pasos pueden resultarte de gran ayuda.

  1. Crea un plan de empresa. Es imprescindible que en el mismo figuren aspectos como el resumen ejecutivo, modelo de negocio, descripción del producto o servicio, organización y el equipo directivo, mercado potencial, competencia, análisis DAFO y estrategia de marketing y ventas.
  2. Diseña un plan financiero. Reflejar cuáles son las necesidades financieras de tu negocio, la viabilidad económica y los beneficios que se obtendrán será de suma importancia para el inversor. Asimismo, también deberás presentar la cuenta de resultados, el plan de inversiones, el balance y el flujo de caja.
  3. Presenta tu negocio adecuadamente. No debes comenzar hablando de lo que buscas o deseas alcanzar, sino de lo que ya has logrado, a menos que seas emprendedor. Después de comentar las metas alcanzadas, ya podrás explicar las perspectivas de futuro de tu empresa.
  4. Investiga el perfil del inversor. Todos los tipos de financiación son válidos, pero no todos encajan con tu modelo de negocio. Por ello, debes escoger la fuente inversora que más se amolde a tus necesidades fijándote en su trayectoria, perfil, socios y sector al que pertenece.

Formas de conseguir financiación: descubre cuál se ajusta más a tu empresa

A continuación, comentamos algunos tipos de ayuda a los que podrás recurrir para financiar tu negocio. Debido a que el ecosistema empresarial está en constante cambio, las opciones, además de la autofinanciación, son cada vez más numerosas. Estas son las principales:

  • Subvenciones públicas: son ayudas concedidas por la Administración (nacional, autonómica y local) para promover la creación de empresas y las contrataciones. Entre ellas, se encuentra el Programa Integral de Cualificación y Empleo (PICE).
  • Financiación bancaria: son los préstamos, créditos y microcréditos que las entidades bancarias prestamos con intereses y que es necesario devolver en un tiempo establecido. En nuestra web podrás encontrar diferentes opciones, y si necesitas ayudas puedes pedir una cita en  la oficina que tengas más a mano. Ten en cuenta que en esta tipología incluimos las Líneas ICO del Instituto de Crédito Oficial, un tipo de financiación pública para autónomos, negocios y empresas que podemos ayudarte a tramitar.
  • Inversores: destacan los business angels, empresarios que invierten grandes cuantías, aportando, además, su experiencia y conocimientos a quien decide emprender un negocio; y las venture capital, operaciones financieras basadas en la inversión económica de sociedades de capital riesgo en startups con modelos de negocio innovadores, arriesgados, y de las que se espera una gran rentabilidad.
  • FFF: son las siglas de friends, family and fools. Viene a referirse a las ayudas que provienen de los familiares y personas más allegadas.
  • Crowdlending: son préstamos entre particulares, sin intermediación bancaria y con grandes intereses. Se emplean cuando los empresarios no pueden acceder a un crédito u otro tipo de financiación bancaria.
  • Crowdsourcing: se basa en la externalización de tareas del negocio, de modo que son cubiertas de forma colaborativa. Muchas veces no son aportaciones económicas, sino que más bien consisten en trabajos profesionales.
  • Crowdfunding: esta forma de obtener financiación de personas ajenas al proyecto durante un período de tiempo a través de internet está cosechando numerosos éxitos en la actualidad. Las aportaciones suelen ser simbólicas y reducidas.

Pero, como comentábamos anteriormente, no todos los tipos de financiación son aptos para todos los modelos de negocio. Emprendedores, nuevas empresas, pymes consolidadas, negocios online, en crisis… cada caso requiere unas necesidades diferentes. Por ello, es imprescindible valorar la situación en la que se encuentra tu empresa antes de solicitar ayuda financiera.

¡Deja un comentario!
No hay comentarios todavía

Dejar un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.

Puedes usar etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

¿Quieres estar al día de todos los trucos de ahorro?

Si te apetece, podemos enviarte cada quince días una selección de los contenidos más últiles para que no te pierdas nada. Si quieres que aumenten tus ahorros, suscríbete y verás.