Después de muchos años de trabajo, la llegada de la jubilación puede plantear nuevas preguntas sobre cómo organizar esta etapa. Para algunas personas, dejar de trabajar de forma gradual puede ser una alternativa a pasar directamente de una jornada completa a la jubilación.
La jubilación parcial permite reducir la jornada laboral y compatibilizar el trabajo a tiempo parcial con el cobro de una parte de la pensión de jubilación. Puede solicitarse con o sin contrato de relevo, aunque los requisitos para acceder a cada modalidad son diferentes.
En este artículo te explicamos qué es la jubilación parcial, cuáles son sus requisitos, cómo funciona el contrato de relevo y cuáles son sus principales ventajas e inconvenientes.
- ¿Qué es la jubilación parcial?
- Requisitos de la jubilación parcial
- Con contrato de relevo
- Sin contrato de relevo
- ¿Cómo solicitar la jubilación parcial?
- ¿Cómo afecta la jubilación parcial al IRPF?
- ¿Qué ocurre después de la jubilación parcial?
- Ventajas de la jubilación parcial
- Inconvenientes de la jubilación parcial
- Preguntas frecuentes sobre la jubilación parcial
¿Qué es la jubilación parcial?
La jubilación parcial consiste fundamentalmente en compaginar el descanso con un contrato de trabajo a tiempo parcial. Este tipo de jubilación puede estar vinculada o no a un contrato de relevo.
Por ejemplo, puede ser una alternativa para quien quiere empezar a retirarse de forma progresiva y mantener parte de su actividad laboral antes de dejar de trabajar por completo.
Requisitos de la jubilación parcial
Los requisitos para acceder a la jubilación parcial dependen de si se solicita con o sin contrato de relevo. Esta tabla resume las principales diferencias:
| Modalidad | Sin contrato de relevo | Con contrato de relevo |
|---|---|---|
| Edad | Edad ordinaria de jubilación que corresponda | Hasta 3 años antes de la edad ordinaria que corresponda |
| Jornada previa | Completa o parcial | Jornada completa |
| Reducción de jornada | Entre el 25 % y el 75 % | Entre el 25 % y el 75 %, con particularidades si se anticipa más de 2 años |
| Cotización mínima | 15 años, de los cuales 2 deben estar dentro de los 15 años anteriores | 33 años, con excepciones |
| Antigüedad en la empresa | No se exige | 6 años |
| Contrato de relevo | No se exige | Sí, indefinido y a tiempo completo |
Actualmente, la principal diferencia entre ambas modalidades está en la edad de acceso y en la necesidad de contar con un contrato de relevo. La modalidad con relevo permite acceder a la jubilación parcial antes de alcanzar la edad ordinaria, siempre que se cumplan el resto de las condiciones establecidas.
Con contrato de relevo
Para acceder a esta modalidad, debes estar contratado a jornada completa y cumplir, entre otros, los siguientes requisitos:
- Tener una edad inferior en un máximo de tres años a la edad ordinaria de jubilación que corresponda en cada caso.
- Haber cotizado al menos 33 años. Existen algunas excepciones, como los 30 años de cotización para determinados supuestos previstos en la normativa o los 25 años para personas con una discapacidad igual o superior al 33 %.
- Acreditar una antigüedad mínima de seis años en la empresa inmediatamente anteriores a la jubilación parcial.
- Celebrar simultáneamente un contrato de relevo indefinido y a tiempo completo.
La reducción de jornada puede situarse entre el 25 % y el 75 %. Cuando el acceso a la jubilación parcial se produce con más de dos años de anticipación respecto a la edad ordinaria, durante el primer año la reducción debe situarse entre el 20 % y el 33 %.
Sin contrato de relevo
En esta modalidad, es necesario:
- Tener la edad ordinaria de jubilación vigente al momento de la solicitud, conforme a la Ley General de la Seguridad Social. Como este requisito se aplica de manera gradual, cada año aumenta la edad de jubilación. Para el año 2027, llegará a los 67 años. En este caso, el contrato puede ser a tiempo completo o parcial.
- Puedes estar contratado a jornada completa o parcial.
- Debes haber cotizado al menos 15 años, de los cuales dos deben estar comprendidos dentro de los 15 años anteriores al hecho causante.
- No se exige una antigüedad mínima en la empresa.
- La reducción de jornada puede situarse entre el 25 % y el 75 %.
Los requisitos pueden variar según la situación de cada persona y la normativa vigente en el momento de solicitar la jubilación parcial. Por eso, antes de iniciar el trámite, conviene comprobar qué modalidad te corresponde y si cumples todas las condiciones.
¿Cómo solicitar la jubilación parcial?
Una vez comprobado que cumples los requisitos para la jubilación parcial, el siguiente paso es tramitar la solicitud ante la Seguridad Social. El proceso requiere coordinar la reducción de jornada con la empresa y presentar la solicitud indicando la fecha prevista en la que comenzará la nueva jornada.
Estos son los pasos principales:
- Comunicar a la empresa tu intención de acceder a la jubilación parcial y acordar las condiciones de la reducción de jornada.
- Formalizar o modificar el contrato de trabajo a tiempo parcial y, cuando corresponda, el contrato de relevo.
- Presentar la solicitud ante la entidad gestora correspondiente, que será el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) en la mayoría de los casos. Los trabajadores incluidos en el Régimen Especial de Trabajadores del Mar deben dirigirse al Instituto Social de la Marina (ISM).
- Indicar en la solicitud la fecha prevista del cese en el trabajo o de la nueva reducción de jornada.
La solicitud puede presentarse con una antelación máxima de tres meses respecto a la fecha indicada. Antes de resolver, la entidad gestora informará al solicitante sobre si cumple las condiciones generales para acceder a la pensión y, cuando corresponda, sobre la cuantía que podría recibir. A partir de esa comunicación, dispondrá de un plazo máximo de 10 días para presentar alegaciones o aportar documentación adicional.
El reconocimiento de la jubilación parcial queda condicionado a la formalización del correspondiente contrato a tiempo parcial y, cuando sea necesario, del contrato de relevo.
¿Qué documentación necesitas?
La documentación puede variar según la situación de cada trabajador y la modalidad de jubilación parcial. Entre los documentos que pueden solicitarse se encuentran:
- Documento Nacional de Identidad (DNI).
- Formulario de solicitud cumplimentado.
- Documentación de la empresa relativa a la reducción de jornada.
- Documentación correspondiente al contrato de relevo, cuando sea necesario.
Antes de presentar la solicitud, conviene comprobar en la Seguridad Social los documentos y plazos aplicables a tu caso, ya que pueden depender de la modalidad de jubilación parcial y de las circunstancias laborales del solicitante.
¿Cómo afecta la jubilación parcial al IRPF?
Durante la jubilación parcial puedes tener ingresos procedentes de dos pagadores: tu empresa, por el salario correspondiente a la jornada que mantienes, y la Seguridad Social, por la parte de la pensión que percibes. Esto puede influir en las retenciones de IRPF aplicadas durante el año y en el resultado final de la declaración de la renta.
Tener dos pagadores no significa necesariamente que vayas a pagar más impuestos. El resultado dependerá de tus ingresos totales, las retenciones aplicadas y tus circunstancias personales y familiares.
Por eso, si estás valorando acceder a la jubilación parcial, conviene tener en cuenta también cómo cambiarán tus ingresos y tus retenciones para planificar mejor tu situación fiscal.
¿Qué ocurre después de la jubilación parcial?
La jubilación parcial no implica que tengas que permanecer indefinidamente en esta situación. Cuando llegue el momento, puedes pasar a la jubilación ordinaria o, si cumples los requisitos establecidos, acceder a una modalidad de jubilación anticipada.
El periodo de jubilación parcial también puede tenerse en cuenta para el cálculo de la pensión posterior en determinadas condiciones, por lo que conviene revisar cómo se aplican estas reglas en cada caso.
Ventajas de la jubilación parcial
La jubilación parcial puede ofrecer ventajas tanto para el trabajador como para la empresa, aunque dependen de la modalidad elegida y de las condiciones concretas de cada caso.
Para el trabajador:
- Permite reducir la jornada laboral y compatibilizar el salario con una parte de la pensión de jubilación, lo que puede facilitar una transición progresiva hacia el retiro.
- Se mantiene la cotización a la Seguridad Social durante la jubilación parcial, de acuerdo con las reglas aplicables a esta modalidad. Esto puede influir en el cálculo de la pensión cuando llegue la jubilación completa.
- Puede facilitar una mejor conciliación entre el trabajo y el tiempo personal, al disponer de más tiempo libre sin abandonar por completo la actividad laboral.
Para la empresa:
- Cuando existe un contrato de relevo, puede facilitar una transición ordenada de la plantilla, incorporando a otra persona mientras el trabajador que accede a la jubilación parcial reduce su jornada.
- Puede favorecer la transmisión de conocimientos y experiencia entre el trabajador que se jubila parcialmente y la persona que ocupa el puesto mediante el contrato de relevo.
Inconvenientes de la jubilación parcial
Antes de solicitarla, también conviene valorar algunos aspectos que pueden hacer que esta opción no sea adecuada para todas las personas.
Para el trabajador:
- Los ingresos pueden reducirse, ya que el salario disminuye al trabajar menos horas y la parte de pensión que se percibe dependerá de la reducción de jornada y del cálculo correspondiente.
- No todas las personas cumplen los requisitos para acceder a la jubilación parcial, especialmente en la modalidad con contrato de relevo, que exige condiciones específicas de edad, cotización, jornada y antigüedad.
- La reducción de jornada implica seguir vinculado a la actividad laboral, por lo que no supone una retirada completa del mercado de trabajo.
Para la empresa:
- Cuando existe un contrato de relevo, debe asumir las obligaciones laborales y de cotización asociadas tanto al trabajador que accede a la jubilación parcial como al relevista, de acuerdo con la normativa aplicable.
- La organización de las jornadas puede requerir una planificación adicional, especialmente cuando se coordinan los horarios del trabajador que reduce su jornada y del relevista.
La jubilación parcial puede ser una forma de afrontar la transición hacia el retiro de manera progresiva, pero antes de solicitarla conviene valorar cómo afectará a tus ingresos, tu jornada laboral y tu futura pensión. Revisar los requisitos y hacer una planificación previa puede ayudarte a tomar una decisión más ajustada a tu situación.
Si estás planificando tu jubilación, también puedes consultar las opciones de planes de pensiones de ABANCA y valorar qué alternativa encaja mejor con tus objetivos, tu horizonte temporal y tu situación personal.
El tratamiento fiscal depende de la situación personal de cada cliente y puede estar
sujeto a cambios en la legislación vigente
Preguntas frecuentes sobre la jubilación parcial
¿Se puede solicitar la jubilación parcial sin contrato de relevo?
Sí. La jubilación parcial puede solicitarse sin contrato de relevo cuando la persona trabajadora ha alcanzado la edad ordinaria de jubilación y cumple los requisitos de cotización exigidos. En esta modalidad no se exige antigüedad mínima en la empresa ni la contratación de una persona relevista, aunque la reducción de jornada debe ajustarse a los límites establecidos.
¿Qué es el contrato de relevo en la jubilación parcial?
El contrato de relevo es el contrato que se formaliza con una persona trabajadora para cubrir la parte de jornada que deja de realizar quien accede a la jubilación parcial. En la modalidad con contrato de relevo, este contrato permite que la persona que se jubila parcialmente reduzca su jornada antes de alcanzar la edad ordinaria de jubilación, siempre que se cumplan los requisitos aplicables.
¿Es lo mismo la prejubilación que la jubilación parcial?
No. La prejubilación y la jubilación parcial son situaciones diferentes. La jubilación parcial es una modalidad reconocida por la Seguridad Social que permite compatibilizar una parte de la pensión con un trabajo a tiempo parcial cuando se cumplen determinados requisitos. La prejubilación, en cambio, no es una modalidad de jubilación de la Seguridad Social, sino una situación que puede derivarse de un acuerdo entre la empresa y el trabajador antes de acceder a la jubilación.
¿Se puede trabajar mientras se cobra la jubilación parcial?
Sí. Precisamente, la jubilación parcial permite compatibilizar el cobro de una parte de la pensión con un trabajo a tiempo parcial, siempre que se cumplan los requisitos correspondientes.
¿Qué porcentaje de jornada se puede reducir con la jubilación parcial?
La reducción de jornada puede situarse, con carácter general, entre el 25 % y el 75 %. En la modalidad con contrato de relevo existen algunas particularidades cuando el acceso se produce con más de dos años de anticipación respecto a la edad ordinaria.
¿Se puede pasar de la jubilación parcial a la jubilación total?
Sí. Cuando se cumplen las condiciones correspondientes, la persona que está en situación de jubilación parcial puede acceder posteriormente a la jubilación ordinaria o a una modalidad de jubilación anticipada si reúne los requisitos necesarios.
Recuerda que los contenidos de este blog tienen carácter informativo. Cualquier actuación motivada por su contenido o por la interpretación de las normas a las que hace referencia deberá ser analizada de forma específica teniendo en cuenta la situación particular de que se trate.