Comprar una segunda vivienda, ¿qué tener en cuenta?

¿Te estás planteando comprar una segunda vivienda? ¡No eres el único! A raíz de la situación derivada del coronavirus y del boom del teletrabajo, cada vez más personas se plantean esta opción. Ya sea para pasar largas temporadas trabajando en remoto o para escapadas en vacaciones, el interés por disponer de una segunda vivienda no para de crecer.

Según datos del Banco Central Europeo, el 36,2% de las familias españolas disponen de una segunda vivienda, y la tendencia es que este porcentaje siga aumentando. Así como la opción de alquilar la vivienda habitual mientras se reside en la segunda vivienda o comprar una segunda vivienda para alquilar cuando no se resida en esta.

Si hace tiempo que llevas dándole vueltas a esta idea, ¡toma nota! Porque en este post vamos a analizar todos los puntos que debes tener en cuenta al comprar una segunda vivienda. Aunque muchos de los puntos coinciden con los que se deben considerar a la hora de comprar una vivienda habitual, su enfoque cambia, ya que el uso de ambas viviendas va a ser completamente diferente.

La ubicación y la distancia a la primera vivienda

La clave es que la segunda vivienda esté lo suficientemente lejos de la vivienda habitual para que suponga un cambio de aires y nos permita desconectar. Pero lo suficientemente cerca como para poder hacer escapadas con cierta regularidad. No se trata de ir solo una vez al año a la segunda vivienda, sino de poder hacer varias escapadas a lo largo del año.

La ubicación también depende de las características de cada familia. Por una parte, las personas que se preocupan por desconectar y mejorar su salud suelen escoger zonas rurales y naturales. Por otra parte, las familias con hijos posiblemente se decanten por zonas vacacionales, ya sea en la playa o en la montaña.

El uso que va a recibir la segunda vivienda

Esta es una de las grandes diferencias entre la vivienda habitual y la segunda vivienda. Mientras que en la primera solemos buscar que quede céntrica, cerca del trabajo, bien comunicada con las líneas de buses, cerca de la escuela… Todo cambia en la segunda vivienda. En este caso lo primordial es que esté en una zona de descanso. A poder ser apartada de la ciudad y en algún sitio con cierto encanto, ya sea en la costa o en algún pueblo con historia.

El clima de la nueva zona

Mientras que al comprar una vivienda habitual el clima no es un factor relevante, al tener que adaptarnos a la zona en la que nos toca vivir, en la segunda vivienda es un aspecto que también podemos decidir. Por lo general, se buscan zonas con un buen clima y bastante soleadas, por eso triunfan las segundas viviendas en la costa mediterránea o en las islas Baleares y Canarias.

También influye los meses en los que se vaya a usar la segunda residencia. Puede ser interesante una zona con buen tiempo solo en verano o que se mantenga a lo largo de todo el año.

El coste de la segunda vivienda

El coste y la situación financiera es uno de los aspectos más importantes a la hora de decidir qué segunda vivienda comprar. Recurrir a un préstamo hipotecario suele ser una opción bastante interesante para hacer frente a esta inversión. Aunque se debe tener en cuenta que las hipotecas para segundas viviendas financian, por lo general, un porcentaje más bajo que las solicitadas para la vivienda principal.

Una vez calculados los ingresos y gastos mensuales y la base de ahorros actual se puede definir qué tipo de hipoteca compensa más y la cuota mensual a pagar. Las hipotecas fijas o variables se adaptarán a las circunstancias de cada comprador para hacer más fácil esta compra. Busca siempre que no tengan comisiones de apertura, que incluyan gastos extra (notaría, registro, gestoría…) y que ofrezcan las mayores opciones de personalización posibles.

Nuestra guía hipotecaria te ayudará a conocer todo lo que debes saber antes de firmar una hipoteca y las diferentes opciones disponibles.

Más allá de la hipoteca y los gastos derivados de la compra, también debe considerarse si la segunda vivienda necesita de reformas antes de poder vivir en ella.

Los costes de mantenimiento

Además del coste de adquisición, se deben tener en cuenta los costes de mantenimiento. Especialmente partiendo de la base de que habrá que hacer frente a los costes de mantenimiento de ambas viviendas durante los 12 meses del año, a no ser que alquilemos una de ellas.

Por lo tanto, se deben calcular los consumos estimados de luz, gas, agua, gastos comunitarios y demás gastos periódicos, y considerarlos si son muy diferentes entre las segundas viviendas que nos interesan.

Las diferencias en la fiscalidad

Al tener viviendas en zonas diferentes hay que tener en cuenta que impuestos como el IBI también van a variar. Antes de inclinarte por comprar una segunda vivienda debes conocer los impuestos municipales de esa zona para evitar sorpresas posteriores.

Por otra parte, en la declaración de la Renta hay que imputar el equivalente al 2% del valor catastral de las viviendas propias (o del 1,1% según cuando tuviese lugar la última revisión del Catastro). Dicho importe aumentará al incluir una segunda vivienda.

Además, al comprar una segunda vivienda nueva se debe pagar el IVA por el 10% del valor del inmueble. En caso de ser una vivienda de segunda mano, se deberá pagar entre el 6 y el 10% del valor de la vivienda en concepto de ITP.

Ahora que ya hemos revisado todas las cuestiones básicas a la hora de comprar una segunda vivienda, te animamos a conocer mejor las características de las hipotecas fijas y variables. Si se te hace la boca agua al imaginarte en tu segundo hogar, no dejes que la financiación sea un obstáculo.

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