Seis formas sencillas de ahorrar energía: el planeta y tu bolsillo lo agradecerán

La llegada del invierno y las bajas temperaturas suele traer consigo además de algún que otro resfriado, un recibo de la luz bastante elevado. Así que hoy te proponemos una serie de trucos para no pagar facturas desorbitadas y, ya que estamos, contribuir a reducir el consumo energético, porque ahorrar energía no es solo una cuestión de dinero.

Encarga una revisión energética

Que un experto examine tu casa y señale aquellas partes que son susceptibles de fugas o electrodomésticos que no funcionan eficientemente. Es una inversión cada vez más asequible y los resultados pueden tener efectos muy notables en tu gasto energético.

Mejora el aislamiento de tu hogar

Tú mismo puedes controlar las posibles fugas de aire de tu casa en ventanas, puertas, rejillas, persianas y conductos de ventilación. Para algunos escapes necesitarás la ayuda de un profesional, en cambio, para otros podrás ser tú quien lo arregle con un poco de silicona, con un burlete o herramientas parecidas que podrás encontrar en cualquier ferretería. Después solo te quedará presumir de tus habilidades para el bricolaje.

Utiliza bombillas de bajo consumo

Las lámparas tradicionales consumen mucha más electricidad (¡¡hasta 10 veces más!!) que las de bajo consumo o led. Lo mismo ocurre con los electrodomésticos, por lo que si tienes que cambiar la nevera o la lavadora, compra una de clase A o superior. En resumen, cuántos más “+”, ¡mejor! Elegir bien tu lavadora hará que lo notes a final del mes, ya que a más clase, menos consumo y eso se nota.

¡Desenchúfate!

Es importante que desconectes todo aquello que consume energía cuando no lo estés utilizando, como la pantalla del ordenador, el cargador del móvil o la cafetera. Esto también va por las luces: acostúmbrate a apagar la luz siempre que salgas de una habitación y ahorrarás muchos euros al año. Este ahorro podría suponer hasta el 20% del consumo, según algunos estudios.

La calefacción, sólo cuando haya alguien en casa

Aunque te guste llegar a casa y que la temperatura sea ideal, no dejes la calefacción encendida todo el día. Prográmala (si no tiene esa función hay aparatos muy baratos para hacerlo) para que empiece 20 minutos antes de la hora que tienes previsto llegar. De este modo, la casa tendrá buena temperatura cuando llegues y además no malgastarás dinero. Te damos más consejos para ahorrar en calefacción este invierno

Baja la temperatura del agua

Los fabricantes de calentadores suelen establecer la temperatura media del agua caliente en 60 grados, pero lo puedes reducir hasta los 40 (así, además, evitarás quemarte con el agua hirviendo). Esta medida también se puede aplicar a la ropa, ya que los detergentes están preparados para su uso a baja temperatura y, así, los tejidos y colores de las prendas aguantarán más tiempo impolutos.

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