¿Puedo alquilar mi piscina privada o particular?

La pandemia del Covid-19 y, sobre todo, las distintas cuarentenas que se tuvieron que hacer a raíz del virus, pusieron en valor muchas cosas que antes pasaban desapercibidas. Cambiar de un piso a una casa o tener una casa como segunda vivienda fueron algunas de ellas. Con las casas, en general, llegan también las construcciones de piscinas (y las ideas de negocio), por ello es interesante saber si se puede alquilar piscina privada o particular.

Vamos a ver si podemos alquilar nuestra piscina privada de forma legal, algunas plataformas de alquiler de piscinas privadas y la fiscalidad que las regula. Te contamos todo lo que debes saber si te has planteado hacer de tu piscina un negocio.

¿Cómo se legisla el alquiler de piscinas privadas?

El alquiler de una piscina con el objetivo de iniciar una actividad comercial no está permitido, ya que implicaría un cambio en el uso del suelo. En cambio, si quese puede contemplar en términos de economía colaborativa.

La economía colaborativa busca hacer un intercambio legal y equitativo entre propietarios y usuarios, con un precio asequible y de modo que ambos salgan beneficiados. La economía colaborativa es un concepto clave en aplicaciones de compra-venta, como Wallapop o Vinted, o aplicaciones contra el desperdicio, como Too Good To Go.

Por lo tanto, en cada situación específica, se debería analizar si el alquiler de la piscina particular es una actividad comercial o de economía colaborativa.

¿Por qué no podría alquilarse una piscina privada como actividad comercial? Para explicar este motivo debemos analizar lo que el Real Decreto 742/2013 establece en cuanto a criterios técnico-sanitarios y uso público y privado de las piscinas. El artículo 2 del decreto dice concretamente:

  1. Piscina de uso público: aquellas piscinas abiertas al público o a un grupo definido de usuarios, no destinada únicamente a la familia e invitados del propietario u ocupante, con independencia del pago de un precio de entrada. Podrán ser:
  2. a) Tipo 1. Piscinas donde la actividad relacionada con el agua es el objetivo principal, como en el caso de piscinas públicas, de ocio, parques acuáticos o spas.
  3. b) Tipo 2. Piscinas que actúan como servicio suplementario al objetivo principal, como en el caso de piscinas de hoteles, alojamientos turísticos, camping o terapéuticas en centros sanitarios, entre otras.
  4. Piscinas de uso privado: aquellas piscinas destinadas únicamente a la familia e invitados del propietario, u ocupante, incluyendo el uso relacionado con el alquiler de casas para uso familiar.
  5. a) Tipo 3A. Piscinas de comunidades de propietarios, casas rurales o de agroturismo, colegios mayores o similares.
  6. b) Tipo 3B. Piscinas unifamiliares.

Plataformas de alquiler de piscinas privadas

Al igual que los apartamentos turísticos, también existe una plataforma de alquiler de piscinas privadas en España. Con este tipo de negocio los propietarios pueden rentabilizar su piscina, y los usuarios pueden disfrutar de su propia piscina privada durante unas horas o un día completo a un precio asequible. Al respecto, se deberá estudiar pormenorizadamente cada caso.

Las piscinas que quieran estar inscritas en las plataformas para el alquiler de piscinas privadas deben cumplir con los siguientes requisitos:

  • Se deben respetar los aforos que establezcan los propietarios, así como los comportamientos. Para ello, al inicio de la temporada todos los usuarios reciben una “Guía de buenas prácticas”.
  • Las piscinas deben ser seguras en cuanto a higiene y cumplir con los tratamientos del agua con cloro.
  • Todas las piscinas deben tener seguros que cubran los daños ocurridos alrededor de las piscinas.

Fiscalidad por el alquiler de una piscina

A la hora de alquilar piscinas privadas es recomendable firmar un contrato que cumpla con la normativa del Ministerio de Hacienda. El contrato servirá para regular la relación del hecho de alquilar nuestra piscina.

En el caso de la plataforma, los ingresos por alquiler de piscina privada deben figurar en la cuenta de resultados como un arrendamiento de capital inmobiliario del propietario. Desde la plataforma, se enviará un recibo con el total de ingresos obtenidos por el propietario en la plataforma. Esta cantidad aparecerá reflejada en su declaración anual del IRPF.

Swimmy, la aplicación para alquilar piscinas particulares

En el caso de las piscinas, al igual que ocurre con los pisos y Airbnb, existen aplicaciones para alquilar y disfrutar durante unas horas o un día entero. Es el caso de Swimmy, la aplicación para alquilar piscinas privadas.

Swimmy te permite buscar piscinas proporcionadas por otros usuarios a través de la aplicación. De esta forma, conecta a los nadadores interesados ​​con los propietarios que están dispuestos a alquilar temporalmente sus piscinas. Si no usan su propia piscina, esta es una forma de ganar un dinero extra.

¿Y tú? ¿Tienes una piscina privada que no usas y quieres sacarle partido? Prueba con esta alternativa siempre estando al tanto de las normativas que la rigen. Si alquilas tu piscina privada o conoces a alguien que lo haga, cuéntanos en comentarios qué tal la experiencia. ¡Te leemos!

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