Nuevas ayudas para el alquiler: ¿cómo se solicitan?

La crisis que está provocando la lucha contra el coronavirus en España ha dejado a un gran número de españoles en situación de vulnerabilidad económica. Esta situación ha llevado al Gobierno a la aprobación de una línea de ayudas para inquilinos que tengan problemas a la hora de afrontar el pago del alquiler como consecuencia de la pandemia.

El objetivo de estas ayudas es preservar la renta disponible de los hogares, ya sean arrendatarios o arrendadores, a través del aplazamiento de los pagos del alquiler. Para ello, se establecen prórrogas en contratos, microcréditos sin intereses y ayudas al alquiler del Plan Estatal de Vivienda. Pero ¿cómo se solicitan estos subsidios? A continuación, te detallamos los aspectos más relevantes que debes tener en cuenta antes de gestionar una solicitud.

¿Quién puede acceder a las ayudas del alquiler?

A este programa de ayudas no podrá acogerse todo el mundo, solo aquellas personas que se encuentren en situación de vulnerabilidad económica y social debido a la emergencia sanitaria ocasionada por el covid-19. Esto es: personas en situación de desempleo o ERTE que hayan tenido que reducir su jornada laboral por motivo de cuidados o cualquier otra circunstancia similar que suponga una pérdida sustancial de ingresos.

También pueden acogerse a esta ayuda los trabajadores autónomos cuyos ingresos se hayan reducido durante la crisis sanitaria.

¿A qué ayudas al alquiler puedo optar?

Si después de cumplir todos los requisitos, puedes acreditar que eres uno de los inquilinos que no puede hacer frente al pago del alquiler, estas son las medidas y ayudas a las que puedes acogerte:

Suspensión de desahucios

Se han paralizado los desahucios que afectan a inquilinos sin alternativa habitacional hasta seis meses después de la finalización del estado de alarma.

Prórroga extraordinaria en los contratos de alquiler

Se prorrogarán los contratos de alquiler que finalicen entre el 2 de abril —día en el que entró en vigor el Real Decreto-Ley 11/2020— y hasta dos meses después de la fecha en la que finalice el estado de alarma a causa del coronavirus.

El inquilino es quien tiene que solicitar la prórroga, que durará hasta seis meses, y durante ese periodo, el arrendador no podrá modificar las condiciones del contrato en curso, salvo previo acuerdo.

Moratoria de alquiler

Cualquier inquilino en situación de vulnerabilidad económica podrá solicitar la moratoria al arrendador cuando este sea un gran tenedor (con más de 10 diez inmuebles urbanos, excluyendo garajes y trasteros). Eso sí, siempre que no se hubiera conseguido ya con carácter voluntario por acuerdo entre ambas partes.

El propietario de la vivienda deberá escoger las siguientes alternativas:

  • Una reducción del 50% de la renta arrendaticia durante el tiempo que dure el estado de alarma.
  • Una moratoria en el pago de la renta arrendaticia que se aplicará de manera automática y que afectará al periodo de tiempo que dure el estado de alarma.

En cambio, los pequeños propietarios (con menos de 10 diez inmuebles urbanos) podrán llegar a un acuerdo sobre el aplazamiento o condonación de la renta.

En caso de no llegar a un acuerdo, el inquilino vulnerable tendrá acceso al programa de ayudas de financiación reguladas en el real decreto, como son las ayudas directas o un microcrédito del ICO. Por tanto, para el pequeño arrendador la moratoria es optativa.

Microcréditos sin intereses

Se ha puesto en marcha una línea de avales para afrontar el pago total o parcial del alquiler durante un periodo de hasta seis meses, sin ningún tipo de gastos o intereses para el solicitante, y pudiendo devolverse en un plazo de hasta seis años, prorrogable por otros cuatro más.

Las familias o personas en situación de vulnerabilidad podrán solicitar estos micropréstamos al banco.

Nuevo programa de ayudas que se incorporan al Plan Estatal de Vivienda 2018-2021

Si el hogar no se ha recuperado de su situación de vulnerabilidad y no puede hacer frente a la devolución del microcrédito del que hablábamos en el párrafo anterior, podrá acceder a una ayuda de hasta 900 euros al mes y de hasta el 100% de la renta arrendaticia o, en su caso, de hasta el 100% del principal e intereses del préstamo que se haya suscrito con el que se haya satisfecho el pago de la renta de la vivienda habitual.

Las Comunidades Autónomas serán las que determinen la cuantía exacta de estas ayudas, dentro de los límites establecidos para este programa.

¿Desde cuándo y hasta cuándo se puede solicitar la moratoria?

Los arrendatarios que se encuentren en situación de vulneración económica podrán solicitar la moratoria desde el 2 de abril de 2020 y hasta pasado un mes desde la entrada en vigor del RDL 11/2020, eso es, hasta el 2 de mayo de 2020. Para ello, deberán acompañar la documentación que acredite su situación.

En caso de no poder presentar la documentación se podrá adjuntar una declaración responsable que incluya la justificación expresa de los motivos que impiden la aportación.

Tras el fin del estado de alarma y sus prórrogas, el interesado dispondrá del plazo de un mes para la aportación de los documentos que no se hubiesen facilitado.

¿Qué requisitos hay que cumplir?

Los requisitos económicos que debe cumplir la unidad familiar en el mes anterior a la solicitud son:

  • Cumplir el límite de tres veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples mensual (IPREM), que el Gobierno ha fijado en 537,84 euros al mes. Es decir, una familia sin hijos tendría que ingresar como máximo 1.613,52 euros brutos al mes (537,84€X3) o lo que es lo mismo: 19.362,24 euros al año en 12 pagas o 22.589,28 euros en 14 pagas.
  • El límite se incrementará en 0,1 veces por cada hijo o persona mayor de 65 años a cargo de la unidad familiar. Es decir, el salario bruto anual aumentaría a 1.774,87 euros con un miembro más, en 1.936,22 euros en caso de dos, por ejemplo.
  • En caso de familias monoparentales el incremento aplicable por hijo a cargo será de 0,15 veces el IPREM por cada hijo. Es decir, 1.855,54 euros al mes.
  • Si alguno de los miembros de la unidad familiar tiene declarada una discapacidad superior al 33%, situación de dependencia o enfermedad que le incapacite de forma permanente para realizar una actividad laboral, el límite será de cuatro veces el IPREM (2.151,36 euros brutos al mes), sin perjuicio de los incrementos acumulados por hijo a cargo.
  • El límite del IPREM aumentará a cinco veces (2.689,2 euros al mes) si la arrendataria es una persona con parálisis cerebral, enfermedad mental o discapacidad intelectual, con un grado de discapacidad reconocido igual o superior al 33 por ciento, o una persona con discapacidad física o sensorial, con un grado de discapacidad reconocida igual o superior al 65 por ciento, así como en los casos de enfermedad grave que incapacite de manera acreditativa, a la persona o a su cuidador, para realizar una actividad laboral.
  • La renta del alquiler, sumada a los gastos y suministros básicos (electricidad, gas, gasoil para calefacción, agua corriente, telecomunicaciones y pago de la comunidad) tiene que ser superior o igual al 35% de los ingresos netos de la unidad familiar.

Asimismo, no podrán acceder a las ayudas aquellas personas propietarias o usufructuarias de alguna vivienda en España. Con la excepción de que solo tengan una parte de la misma por herencia o, quienes, siendo titulares, acrediten la no disponibilidad de la misma por: separación o divorcio, causa ajena a su voluntad o cuando la vivienda resulte inaccesible por razón de discapacidad.

¿Qué documentos hay que presentar?

Si después de leer los requisitos eres una de las personas que pueden beneficiarse de las ayudas al alquiler, estos son los papeles que tienes que presentar para acreditar tu situación:

  • Certificado de desempleo, expedido por la entidad gestora donde figure la cuantía percibida en concepto de prestaciones o subsidios por desempleo.
  • Certificado de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria. En caso de cese de actividad de los trabajadores por cuenta propia, necesitarás el certificado de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria o el órgano competente de la Comunidad Autónoma sobre la base de la declaración de cese de actividad declarada por el interesado.
  • Libro de familia o documento acreditativo de pareja de hecho, certificado de empadronamiento de la unidad familiar con referencia al momento de la presentación de los documentos y a los seis meses anteriores y declaración de discapacidad, dependencia o incapacidad permanente.
  • Nota simple del servicio de índices expedido por el Registro de la Propiedad en relación con cada uno de los miembros de la unidad familiar y escrituras de compraventa de la vivienda habitual, de la vivienda en alquiler o del inmueble afecto a la actividad económica junto con el contrato del préstamo con garantía hipotecaria.
  • Contrato de alquiler, en caso de solicitar la moratoria para una hipoteca con destino alquiler.
  • Declaración responsable relativa al cumplimiento de los requisitos exigidos por la normativa para considerarse sin recursos económicos suficientes.

Además, según el real decreto-ley, los inquilinos que no puedan aportar alguno de los documentos que le acrediten en situación legal de desempleo o en titularidad de una vivienda puede sustituirlos por una declaración responsable que justifique los motivos, relacionados con las consecuencias de la crisis del COVID-19.

Si eres cliente de ABANCA, cuando se produzca el levantamiento del Estado de Alarma estarás obligado a aportar todos los documentos originales, incluidos los que en su caso quedasen pendientes, en el plazo máximo de 1 mes en tu oficina.

Deja un comentario
No hay comentarios todavía

Comentarios cerrados

¿Quieres estar al día de todos los trucos de ahorro?

Si te apetece, podemos enviarte cada quince días una selección de los contenidos más últiles para que no te pierdas nada. Si quieres que aumenten tus ahorros, suscríbete y verás.