Cédula hipotecaria: ¿de qué se trata?

Definición y ventajas

Las cédulas hipotecarias son títulos de renta fija que emiten las entidades financieras para financiarse. Estos títulos son adquiridos por inversores, a cambio de que su dinero sea devuelto con una remuneración fija pactada de forma previa.

A través de ellas, el inversor adquiere derechos sobre la cartera hipotecaria de la entidad.

Las cédulas son un producto híbrido, una mezcla entre un depósito a plazo fijo y un bono. La característica que tiene como depósito es que si inviertes en cédula tienes la seguridad de recuperar lo invertido junto con los intereses; la característica que adquiere del bono es que si necesitas el dinero que has invertido en la cédula antes de tiempo puedes venderla y así adquirir liquidez.

¿Cómo se comercializan las cédulas hipotecarias?

Para emitir cédulas hipotecarias, la entidad suma el valor de todas las hipotecas que ha concedido y que cumplen una serie de requisitos previos, las divide en participaciones y las comercializa como si fueran acciones.

Solo pueden ser emitidas por entidades de crédito oficial, cajas de ahorros y sociedades de crédito hipotecario, y tienen como garantía los créditos hipotecarios concedidos por la organización que los emite.

Características de una cédula hipotecaria

Veamos ahora cuáles son las características más importantes que posee una cédula:

  • Generalmente, se amortiza en un período de uno a tres años.
  • La Ley Hipotecaria establece que las entidades no pueden emitir cédulas por más del 80% del valor de su cartera hipotecaria.
  • La entidad emisora puede amortizar de forma anticipada total o parcialmente una emisión de cédulas.
  • El dinero está asegurado con préstamos hipotecarios que el banco ya ha concedido a sus clientes, por lo tanto, tienen el respaldo de los bienes inmuebles en caso de impago.
  • Por lo general, paga unos intereses fijos más altos que en otros títulos, lo que significa que el dinero invertido te dará una mayor rentabilidad.
  • Estos títulos cuentan con doble garantía: la del emisor (banco o caja) y el derecho preferente de los cedulistas sobre la cartera hipotecaria frente al resto de acreedores. Al contar con ambas, es una operación menos arriesgada que otros bonos emitidos por entidades financieras.

 

Estos datos tienen finalidad informativa y no deben interpretarse en ningún caso como una recomendación de compra o venta, o de realización o cancelación de inversiones, ni puede servir como base de ningún tipo de decisión sobre inversiones actuales o futuras. ABANCA no se hace responsable de los perjuicios que pueda sufrir el inversor como consecuencia del uso de dicha información. El cliente es responsable de las decisiones de inversión que adopte y del uso que haga de la información proporcionada a tal efecto. Rentabilidades pasadas de las inversiones no garantizan rentabilidades futuras.

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