¿Cómo ahorrar con el cambio de colchón?

Cambiar de colchón puede ser una tarea muy complicada. La oferta de colchones es muy amplia, hay muchos modelos y materiales diferentes, y no siempre sabemos cuál es el ideal para nosotros. Además, es una inversión importante, te ayudamos a saber cómo ahorrar en su compra. Va a durar bastante tiempo, por lo que se debe encontrar una buena relación calidad precio.

En este post vamos a enfocarnos en cómo ahorrar con el cambio de colchón. Para ello, por una parte, vamos a ver el mejor modo de cuidar y alargar la vida útil de nuestro colchón, un elemento clave que nos permitirá ahorrar a la larga. Y, por la otra parte, vamos a centrarnos en los aspectos a tener en cuenta a la hora de comprar un colchón para dar con un modelo que se ajuste a nuestras necesidades, pero también a nuestra cartera.

No debemos olvidar que descansar bien es una parte esencial de nuestra vida, y que comprar el colchón más barato del mercado, sin mirar si sus características son idóneas para nosotros, puede salir muy caro.

¿Cómo alargar la vida de un colchón?

Por lo general, los colchones deben cambiarse cada 8 o 10 años. Durante todo este tiempo, el colchón irá perdiendo calidad con el desgaste y el uso, lo que tendrá consecuencias en la calidad de tu descanso.

La clave para alargar la vida útil de un colchón es conseguir que este desgaste sea homogéneo. Para ello, se debe girar y rotar el colchón con regularidad. Se le debe dar la vuelta al colchón dos veces al año, al pasar de invierno a primavera, y al pasar de verano a otoño, preferiblemente. Además, se debe rotar otras dos veces al año, es decir, poner la zona de la cabeza en la zona de los pies. Para que quede repartido en el calendario, se pueden realizar las rotaciones al pasar de la primavera al verano, y al pasar del otoño al invierno.

Si tu colchón se hunde, está deformado, presenta abultamientos, notamos que no descansamos bien, nos levantamos cansados o tenemos dolores de espalda, es un indicio claro de que ha llegado la hora de cambiar de colchón.

¿Qué tener en cuenta antes de comprar un colchón y saber cómo ahorrar?

En función de las necesidades de cada usuario, puede ser idóneo un tipo de colchón u otro. Por lo tanto, antes de empezar a buscar colchones, debemos tener en cuenta:

  • La posición para dormir: los colchones duros están indicados para dormir boca arriba o sobre la espalda, mientras que los colchones más blandos están indicados para dormir de lado.
  • El peso: a mayor peso será más importante que el colchón sea firme, mientras que a menor peso será más importante la flexibilidad del colchón.
  • Los movimientos al dormir: cuanto más te muevas al dormir, más firme deberá ser el colchón para facilitar estos movimientos.
  • El clima de la zona: en las zonas más cálidas, o para las personas que suelen pasar más calor, estarán más indicados los colchones de muelles porque ventilan mejor. En cambio, en las zonas más frías, o para las personas que pasan más frío, será más recomendable un colchón de espuma, látex o viscoelástico.

Independientemente de estas características, debemos buscar siempre que el colchón tenga la firmeza suficiente para repartir el peso del cuerpo de un modo adecuado y respetar la curvatura natural de la columna vertebral. Por lo general, los colchones demasiado rígidos o demasiado blandos no permitirán que la espalda se adapte adecuadamente.

¿Qué material debo escoger?

Ahora que ya sabemos qué tipo de colchón necesitamos en función de nuestras características, vamos a dar un paso más en el proceso de comprar un colchón: ¿qué material debemos escoger?

Existe una gran variedad de materiales y va a ser el principal factor que determine el precio del colchón, que puede llegar a tener diferencias de hasta 1.000 euros entre modelos en función de su composición.

Los colchones de muelles se adaptan bien al cuerpo, tienen una buena ventilación y son modelos bastante económicos: pueden ser de muelles independientes (muelle bonell) o de muelles embolsados. Comprar un colchón de muelles para una cama individual suele rondar los 200 euros si es de muelles independientes, o sobre 600 euros si es de muelles embolsados.

Los colchones de espuma son bastante ligeros y fáciles de manejar, pero si tienen poca densidad podrán envejecer pronto. Comprar un colchón de espuma puede salir entre los 70 y 200 euros en función de su densidad.

Los colchones viscoelásticos están recubiertos de una espuma que se amolda a la forma del cuerpo. Son una opción muy recomendada para gente que pasa mucho tiempo en cama, y la inversión es ligeramente más elevada a los ejemplos anteriores. Comprar un colchón viscoelástico puede rondar los 800 euros.

Los colchones de látex son bastante firmes a la par que flexibles y están compuestos de un material hipoalergénico. Su principal inconveniente es su peso, que los puede hacer poco manejables. Comprar un colchón de látex puede rondar los 500 o 600 euros.

Ahora que ya hemos hecho un repaso por las características a tener en cuenta antes de comprar un colchón y los diferentes tipos de colchones, nuestra última recomendación es comparar y probar los diferentes modelos antes de comprar. Nada como tumbarse unos minutos en un par de colchones para comprobar en cuál te encuentras más cómodo.

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