Entiende tu factura de luz y gas

Entender la factura de luz y gas puede ser un verdadero desafío. Atendiendo a todos los conceptos que aparecen en ella, en ocasiones puede parecer un verdadero jeroglífico, como la nómina. Por eso, hemos creado una guía para que sepas exactamente por qué estás pagando.

La factura de luz y gas se ha convertido en un misterio. El desglose es complejo y parte de la población no sabe cómo interpretarla. De hecho, una encuesta realizada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha reflejado que una tercera parte de los españoles no la entiende.

Las claves de la factura de la luz

Conocer con exactitud los conceptos por los que te están cobrando por la electricidad es un verdadero reto. De hecho, la propia factura no lo deja claro. Es por eso que hay que revisar tanto una factura del mercado regulado como una del mercado libre, para entender los conceptos de cada una de ellas.

La diferencia entre el mercado libre y el mercado regulado es que en el primero cada compañía puede fijar sus propias tarifas, mientras que el regulado se rige por la tarifa PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor). Esto último significa que el precio cambia hora a hora y día a día según la oferta y demanda entre quienes producen la energía y quienes se la venden al consumidor. Lo que diferencia a estos dos mercados es el precio que cobran por producir electricidad.

Hay un punto común entre ambas facturas. Encontraremos un coste fijo por disponer de electricidad, donde se paga por cada kW de potencia contratada, y otro en el que se abonará el coste de la electricidad consumida. La diferencia está en la tarifa contratada, a la que hay que sumarle otros impuestos. En el mercado regulado las compañías estructuran igual las facturas, y en el libre pueden elegir cómo hacerlo.

Factura en el mercado regulado

En la parte superior de la factura, a la izquierda, encontrarás la identificación de la empresa. Logotipo, denominación social, CIF y domicilio social. Sin duda, la información necesaria en caso de duda sobre en qué tipo de mercado estás.

En los datos de la factura, que normalmente están dispuestos en bloque, hay una referencia al contrato de suministro. Un dato que sirve para identificarlo si necesitas hacer alguna gestión, aunque es aconsejable tener a mano el CUPS (Código Unificado de Punto de Suministro). Este código será siempre el mismo, aunque cambies de comercializadora. Además, estará definido el periodo de consumo, que puede ser bimestral o mensual.

Estos son los distintos conceptos en la factura:

  • Tarifa de acceso o peaje. Esta tarifa se determina en función de la potencia contratada y de si tienes o no tarifa de discriminación horaria. El importe lo marca el Ministerio de Industria y con este concepto se paga por el uso de redes de transporte, distribución y otros costes regulados.
  • Potencia contratada. Importe total que se paga por la potencia contratada. Esta potencia debe contratarse en función de las características de la instalación eléctrica y del uso de los electrodomésticos de tu hogar o local. Por eso es muy importante revisar las etiquetas de los electrodomésticos. El precio de la potencia es fijo e independiente del consumo.
  • Facturación por potencia contratada. Se paga hasta cuando no hay consumo. Es por eso que, a mayor potencia, mayor importe. Hay dos conceptos, peaje y margen de comercialización. Se multiplican los kW contratados por el precio diario y el número de días de facturación.
  • Facturación por energía consumida. El importe que se paga por lo que se consume. Cobrarán por cada kWh de energía consumida.
  • Impuesto de electricidad. El impuesto sobre la electricidad es del 5,11%, establecido por el Ministerio de Industria.
  • Alquiler de equipos. Lo regula la administración. Se multiplica el número de días de facturación por el precio de alquiler del contador, salvo que el equipo sea propiedad del cliente.
  • IVA. Se aplica el 21% de IVA a la factura.

Facturas en el mercado libre

No tienen un modelo concreto, ya que cada empresa decide cómo elaborar la suya, pero la mayoría cuentan con lo siguiente:

  • Nombre de la compañía: Con este dato podrás saber fácilmente si estás en el mercado regulado o en el libre.
  • Periodo de consumo: Puede ser mensual o bimestral, dependiendo del contrato.
  • Referencia de contrato de suministro: Es un dato imprescindible si necesitamos servicio técnico o aclarar cualquier duda. Aunque como indicamos anteriormente, no está de más tener el código CUPS a mano.
  • Peaje o tarifa de acceso: Lo fija el Ministerio, y se determina en función de la potencia contratada y si tienes o no discriminación horaria.
  • Potencia contratada: Lo normal es 3.3 o 4.6 kW.
  • Facturación por potencia contratada: Un solo importe en el que incluyen la suma de peajes y margen de comercialización, si la compañía lo aplica.
  • Facturación por energía: Se paga por kWh consumido.
  • Impuesto por la electricidad: Se aplica el 5,11%.
  • Otros servicios: Revisa si hay otros servicios contratados, como mantenimiento o seguros, que no son obligatorios.
  • IVA: Impuesto del 21% a la factura.

Más datos en la factura

En la factura hay otra serie de datos, ya que si estás en el mercado regulado te indicarán tu tipo de contador. Además, podrás visualizar la evolución del consumo con un gráfico. La lectura del contador vendrá definida por si es real o estimada.

Estos son los conceptos que encontrarás en ambas facturas. Ahora que los conoces con mayor detalle, es el momento de buscar métodos de ahorro en tu factura de la luz. En este artículo te ofrecemos una serie de consejos para que lo notes mes a mes.

Las claves de la factura del gas

La factura del gas es más sencilla que la factura eléctrica, pero es importante tener claros los conceptos más importantes de la misma para saber qué es cada uno de ellos.

A la hora de entender la factura del gas, hay dos conceptos que la conforman:

  • Término fijo. Depende de la tarifa de suministro contratada. Esta cifra se consigue multiplicando el precio diario del término fijo por el número de días del ciclo de facturación.
  • Término variable. Depende del consumo de gas de ese periodo. Se multiplica el precio unitario del término de energía por el consumo.

Además, encontrarás los siguientes conceptos:

  • Impuesto especial sobre hidrocarburos. Este impuesto se aplica sobre la energía consumida. Se multiplica el precio unitario por la energía consumida en el ciclo de facturación.
  • Alquiler del contador de gas. Este importe solo se cobra si el contador está en régimen de alquiler. En el mercado libre el precio lo establece la comercializadora, en el regulado lo marca el Gobierno.
  • Impuesto sobre el valor añadido (IVA). Se aplicará el 21%.

En algunas facturas puede haber más conceptos como, por ejemplo, un cobro por el mantenimiento de los equipos. Algo que te encontrarás en la factura de luz y gas.

El hecho de que la factura de la luz no haya hecho más que subir en los últimos tiempos hace que mucha gente se plantee el uso de energías renovables. Lo más popular, la instalación de paneles y placas solares. En este post analizamos en su día los gastos de instalación y el ahorro que supone a lo largo del tiempo.

Por último, ahora que hemos repasado en profundidad los conceptos que encontrarás tanto en la factura de luz y gas, te recordamos que con el servicio ABANCA Recibos podrás pagar tus recibos no domiciliados de una forma más sencilla. Solo tendrás que abrir la app de ABANCA, fotografiar el recibo y listo.

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