Préstamo personal: características y diferencias con una hipoteca

¿Qué es un préstamo personal?

Un préstamo personal es un contrato por el que el banco le presta una cantidad de dinero a una persona (de ahí su nombre de personal). Hace esto a cambio de que este le devuelva dicha cantidad, junto con los intereses y gastos derivados, en el plazo que previamente hayan acordado en el contrato.

¿Para qué pedir un préstamo?

Los créditos personales se solicitan para comprar bienes y servicios. Si quieres comprarte un ordenador, un coche, regalarle a toda tu familia esas vacaciones soñadas o amueblar tu casa, pero no dispones de ese dinero, la solución es que pidas un préstamo personal

Solo las personas físicas, mayores de edad y residentes en España, pueden solicitar este tipo de préstamo.

¿Cuáles son sus características?

  1. El importe máximo que una persona puede pedir prestado puede variar de un banco a otro. Sin embargo, generalmente, la cantidad máxima es de 60.000 euros.
  2. El periodo de devolución del dinero comprende desde los seis meses hasta los ocho años.
  3. El préstamo se va devolviendo en cantidades fijas, que incluyen la cantidad prestada, los intereses y los gastos.
  4. El banco evalúa la concesión del préstamo y analiza la capacidad de pago del solicitante a través de sus ingresos, haciendo un inventario de sus bienes o con una declaración jurada respecto a su patrimonio.
  5. Es una operación muy rápida y normalmente las entidades dan respuesta a la solicitud en 24 horas. No es necesario que el cliente aporte garantías adicionales, como puede ser una vivienda en caso de pedir una hipoteca.
  6. Al no necesitar garantías, el tipo de interés es más elevado. En caso de impago, el prestatario responderá frente a la entidad con todos sus bienes, presentes y futuros.

Diferencias entre préstamo personal e hipoteca

  1. Bien financiado. Las hipotecas están pensadas para la compra de vivienda, mientras que los préstamos personales son para adquirir cualquier tipo de bien o servicio, como un viaje o un coche.
  2. Cantidad de dinero. El importe máximo que puedes solicitar es de 6.000 euros en un préstamo personal. Sin embargo, en una hipoteca la cantidad máxima viene dada por el valor de mercado de la vivienda que se va a adquirir.
  3. Gastos. Las hipotecas conllevan más gastos de gestión y derivados: gestoría, registro de propiedad, notario, impuestos…
  4. Tipos de interés. El tipo de interés en las hipotecas es menor que el de los préstamos personales, ya que en caso de impago la vivienda actuará como aval.
  5. Devolución. Al tratarse de una cantidad de dinero mucho mayor, el tiempo de devolución es también mayor: hasta 30 años.

Veamos un ejemplo de préstamo personal

Necesitas cambiar algunos muebles de tu casa, pero ahora mismo no tienes el dinero suficiente para hacerlo. Por eso decides pedir un préstamo al banco por valor de 15.000€ y pagarlo en 40 meses.

Teniendo en cuenta la cantidad prestada, el tiempo que has elegido para devolverlo y los intereses tendrías que pagar mensualmente una cantidad en torno a 420€.

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