La tasa single: consejos sobre finanzas personales para solteros

El 11 de noviembre (11/11) se celebra el Día del Soltero. Una festividad que nace en China en los 90 con el objetivo de reivindicar la independencia amorosa. Ha sido elegida esta fecha porque el número 1 representa la unidad.

Con el paso del tiempo, esta fecha se ha ido comercializando y en este día se realizan múltiples ofertas y descuentos especiales para atraer principalmente a los consumidores jóvenes.

Si le damos una vuelta a este día y llevamos la soltería a las finanzas personales, la primera conclusión que sacamos es que el bolsillo agradece más la vida en pareja que en solitario, a pesar de todas las promociones especiales que tienen lugar este día. Hay varios motivos como que cocinar para dos es más económico que hacerlo para uno, las facturas de agua y luz o el alquiler duele menos al ser compartido, la suscripción a Netflix es más barata y engancharse a una serie en pareja es más entretenido. De hecho, a todo esto se le denomina hoy en día como tasa single.

¿Qué es la tasa single?

La denominada tasa single ha ganado popularidad tras un curioso mensaje en redes sociales. En su cuenta de Twitter, Susana dijo en voz alta lo que mucha gente piensa, la discriminación a los solteros. “Un abrazo a todos los solteros que no podéis pedir paella en el restaurante porque mínimo 2 pax. Os quiero. P.D. Busco novio para comer paella”.

En definitiva, la vida es más cara si vivimos solos. No compartimos gastos y contar con un hogar unipersonal hará que nuestras finanzas personales se resientan. Por mucho que sigamos todos los consejos financieros que nos faciliten, será complicado tener una buena salud en lo que a nuestra economía doméstica se refiere si no nos lo proponemos.

En conclusión, la tasa single hace referencia al precio extra a pagar por las compras, contrataciones, facturas… que supone hacer frente a este gasto de modo individual y no entre dos.

La tasa single y las hipotecas

La tasa single también tiene su repercusión a la hora de solicitar una hipoteca.

Paralelamente al incremento de los hogares unipersonales, también están aumentando las hipotecas con un solo titular, y ya ascienden al 40% de los que solicitan una hipoteca. ¿Cuál es la parte negativa?

Al contar con un solo titular y pagador es más complicado llegar a las condiciones de mínimo de nómina o garantías de pago adicionales que muchas hipotecas pueden solicitar. Aunque es más complicado que una persona sola acceda a una hipoteca, cada vez su proporción es más elevada y el único requisito es tener la capacidad de pago necesaria.

El incremento de los hogares unipersonales

El número de hogares unipersonales en España aumenta año tras año, lo que hace que la tasa single sea una realidad para cada vez más gente.

Según datos de 2020 del Instituto Nacional de Estadística (INE), uno de cada cuatro hogares es unipersonal (el 26,1%). De estos, en el 53,98% vive una mujer y en el 46,02% un hombre.

Por otra parte, 4.849.900 personas pasaron la pandemia del coronavirus en 2020 solas en su hogar. Es decir, el 10,4% de la población que reside en viviendas unifamiliares.

¿Es posible vivir solo y ahorrar a final de mes?

Aunque ahora se hable mucho de la tasa single, si nos administramos correctamente, es posible sacarle mucho partido desde el punto de vista económico a la soltería. Por eso hemos creado una lista de consejos gracias a los que podrías ahorrar en tu día a día, y sin pareja.

Desde reducir gastos en la cocina y en el resto de hogar, marcar un ahorro en la vida social, compartir los gastos del día a día, prescindir del coche o invertir bien. Estos son algunos de los consejos que podemos aplicar y que no serán de gran utilidad si no tenemos pareja.

  1. Ahorra en la compra
  2. Sácale partido a tu congelador
  3. Comparte gastos
  4. Los metros cuadrados importan
  5. Recuerda: lo caro sale barato
  6. Vigila tu vida social
  7. Coge la bici o la moto
  8. Cuida tu dinero
  9. A menos compromisos, más ahorro
  10. Invierte

1. Ahorra en la compra

Es preferible que vayas al supermercado una vez por semana -lista de la compra en mano-, en lugar de acudir a diario. De este modo te llevarás lo que realmente necesitas y no lo que se te antoje en ese momento. Planificar el menú semanal será de gran ayuda para ahorrar en la compra, así como aprovechar los packs familiares y formatos grandes: muchos alimentos podrás congelarlos sin problema y otros productos seguro que no perecen.

Aprovecha las típicas ofertas del 3×2 o la segunda unidad al 50%. Pero siempre pensando de antemano si realmente necesitas ese producto y te compensa esa oferta.

Por otra parte, con aplicaciones contra el desperdicio como Too Good To Go podrás comprar productos de restaurantes, fruterías, ultramarinos, pescaderías… que todavía están en buen estado. Se trata de alimentos que no se han llegado a vender en su plazo pero que siguen estando bien y se pueden consumir en los días próximos. Los descuentos respecto al precio original pueden llegar a ser del 80 o 70%.

2. Sácale partido a tu congelador

Y trata de que se parezca lo mínimo a la sección de precocinados del supermercado. Prepara comida como si fueseis tres o cuatro a la mesa y congela para otros días. Ahorrarás dinero (tanto en los productos como en la factura de la luz) y sobre todo tiempo.

También puedes congelar el pan, la carne o las verduras si compras demasiada cantidad para la semana. De este modo se conservarán en perfectas condiciones para cuando los necesites.

3. Comparte gastos

A muchas personas solteras no solo no les importa compartir piso, sino que lo prefieren por más razones que aquellas que tienen que ver con el ahorro. Y si no es tu caso, existen otras formas con las que, aunque vivas solo, también podrás compartir gastos: muchos gimnasios ofrecen descuentos si os inscribís dos o más personas, plataformas online como Spotify o Netflix cuentan con planes familiares que, contratándolos entre varios, os saldrán más baratos.

Por otra parte, en muchos edificios de estudios es posible compartir la tarifa de internet con los vecinos próximos, colocando el router en una zona intermedia. Además, se puede comprar algún amplificador de señal para garantizar que llega bien el wifi a todo el piso.

4. Los metros cuadrados importan

Viviendo en un piso pequeño, con lo esencial, pagarás un alquiler y unas facturas menores. Además, calentarlo en invierno limpiarlo y tenerlo presentable será mucho más sencillo.

5. Recuerda: lo caro sale barato

Muchas veces compensa gastar más dinero e invertir en calidad que comprar lo más barato sabiendo que se estropeará antes o consumirá más energía. Los electrodomésticos o los utensilios de cocina como las sartenes son un buen ejemplo. En otros casos, podrás salir del paso echando mano de aplicaciones de compraventa de segunda mano donde encontrarás lo que buscas a muy buen precio.

Asimismo, invertir en luces indirectas y de bajo consumo permitirá recortar mes a mes el gasto en electricidad.

6. Vigila tu vida social

Por norma general, y sin que nadie se sienta ofendido, las personas solteras o que viven solas suelen tener una vida social en forma de cenas, cañas y fiestas superior al resto. Por ello, controlando lo que gastas en socializar con tus amigos podrás evitar más de un disgusto a final de mes.

7. Coge la bici o la moto

Evita utilizar el coche en la medida de lo posible. Desplázate en bicicleta, en moto, coge el transporte público o ve caminando cuando sea posible. Son opciones menos contaminantes y desplazándote en bici o caminando, además, podrás ahorrarte el gimnasio. Todo ventajas.

8. Cuida de tu dinero

Para lo bueno y para lo malo, no tienes que rendir cuentas a nadie de lo que haces con tu dinero. Solo tú eres el responsable de tus gastos. Así que, si eres de los que cae en tentaciones fácilmente, piénsatelo dos veces antes de derrochar en aquello que realmente no necesitas.

Para evitar caer en demasiados gastos innecesarios es útil hacer un presupuesto mensual: reflejar los gastos fijos, los gastos personales y dejar una partida para el ahorro. Lo recomendable es ahorrar alrededor del 30% de los ingresos mensuales, lo que variará un poco de un mes a otro.

Al conocer cuáles son los principales gastos mensuales es más fácil controlarlos e intentar reducirlos de algún modo. Por ejemplo, cambiando el teléfono a una tarifa más barata o reduciendo el gasto en ocio.

9. A menos compromisos, más ahorro

Por norma general, las personas solteras tienen menos compromisos económicos en forma de hipotecas y otros créditos, el colegio de los niños… ¿Por qué no aprovechar para ahorrar, por ejemplo, con el redondeo de tus compras con tarjeta e invertir ese dinero en unas merecidas vacaciones?

10. Invierte

Al hilo de lo comentado anteriormente, probablemente no tengas grandes ataduras en el plano económico. Emprende, invierte en un negocio ajeno, iníciate en el mundo de la inversión… pero mueve tu dinero. Si no tienes claro por dónde empezar, consulta esta guía.

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