Qué es el biogás y cómo se usa

La constante preocupación por la sostenibilidad y el impacto climático no ha dejado de crecer durante los últimos años. Por eso, muchos profesionales y empresas estudian nuevas formas con las que poder implantar el uso de las energías renovables en nuestro día a día.

Ejemplo de ello es el programa Next Generation de la Unión Europea, diseñado para impulsar una transición ecológica caracterizada por la sostenibilidad y la digitalización.

¿Cuál es su objetivo? Conseguir la neutralidad climática de la UE en 2050, transformando al territorio en una economía sostenible y climáticamente neutra. Para lograrlo, las energías renovables como el biogás juegan un papel esencial, pero… ¿son realmente rentables? En este post te contamos todo lo que necesitas saber sobre el biogás y sus usos.

¿Qué es el biogás?

El biogás es un tipo de gas renovable compuesto por metano (CH4) y dióxido de carbono (CO2). Proviene de los desechos orgánicos de las industrias ganaderas y agroindustriales, de los residuos sólidos urbanos y de los lodos de las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR).

Es decir, se trata de un biocombustible que se obtiene a través de materia orgánica biodegradable. Además, al generarse a partir de residuos orgánicos que expulsan metano, también ayuda a reducir notablemente el calentamiento global.

¿Cómo se produce el biogás?

El biogás se produce mediante un proceso de digestión anaeróbica (en ausencia de oxígeno) o descomposición de la materia orgánica. Es decir, la basura y los diferentes residuos se convierten en la materia prima de esta fuente de energía renovable.

Para poder aprovechar los gases resultantes, este proceso se lleva a cabo en biodigestores. Son instalaciones especializadas en las que se almacenan dichos residuos para que las bacterias puedan desarrollar correctamente su misión.

¿Para qué sirve el biogás?

El biogás puede tener diferentes usos y tiene cabida en cualquier proceso en el que se empleen recursos fósiles.

Generador de energía eléctrica

El biogás es un sustituto muy eficiente del gas natural, por lo que puede ser incinerado en plantas energéticas para producir energía eléctrica. Quemando biogás se puede calentar, por ejemplo, un circuito de agua. Al evaporarse, se activan ciertas turbinas que transforman la energía del movimiento en electricidad que podría ser empleada por cualquiera conectado a dicho suministro.

Generador de energía térmica

El biogás puede ser empleado para alimentar sistemas de climatización, suministrando servicio de calefacción y agua caliente, lo que supone una gran alternativa a otros combustibles fósiles.

Impulsor de vehículos y máquinas

El biogás puede ser una solución frente a la electrificación o la pila de hidrógeno y el actual sistema soportado por la gasolina o el diésel (entre otros). Además, también tiene un papel muy interesante en el transporte marítimo y aéreo.

Ventajas principales del biogás

Los motivos que explican el auge que está teniendo el biogás son:

  • Es respetuoso con el medio ambiente y evita la acumulación de toneladas de residuos orgánicos.
  • Es un combustible 100% renovable e inagotable, ya que se origina a partir de la materia orgánica de nuestro planeta.

¿Por qué es más ecológico?

El biogás es una gran alternativa frente a otros combustibles más contaminantes, ya que ayuda a reducir los gases de efecto invernadero que se concentran en la atmósfera. Prueba de ello es el metano (CH4), que tiene un impacto gigantesco en el calentamiento global. Al quemarlo para su aprovechamiento energético (reacción que libera CO2), se reduce notablemente su impacto global.

Además, el biogás es según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía de España, “la única energía renovable que puede usarse para cualquiera de las grandes aplicaciones energéticas: eléctrica, térmica o como carburante”.

Perspectivas de futuro

Económicamente, la rentabilidad de una planta de biogás puede llegar a ser menor que la de las instalaciones fotovoltaicas o eólicas, ya que su explotación requiere una mayor dedicación para obtener y manipular la materia prima. Además, tanto el metano como el dióxido de carbono (sus dos principales componentes) son gases contaminantes y su manipulación es compleja.

Por todo ello, se valora que su verdadero potencial se encuentre en su increíble aportación a la descarbonización de la energía y de la sociedad. Como explica el presidente de la Asociación Española de Biogás, Francisco Repullo “la utilización de la energía que genera el biogás sirve para dos cosas: sustituir el consumo de combustibles fósiles y ayudar a la recuperación de la inversión, pero no es un objetivo en sí mismo centrarse en la producción de energía”.

Otras fuentes renovables relacionadas

Junto a otras fuentes renovables ya asentadas, el biogás busca abrirse paso poniendo en valor su aportación a la economía circular.

En un mundo dominado hasta la fecha por combustibles fósiles, la búsqueda de nuevas fuentes de energía más sostenibles es una necesidad importante frente al cambio climático. La energía solar, eólica y geotérmica son las tres energías renovables más conocidas. Pero no son las únicas. Junto a ellas se está abriendo paso el biogás, cuyos usos pueden llegar a marcar una transformación en el futuro.

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