Ratio de garantía: qué es y para qué sirve

La ratio de garantía es un elemento clave en el análisis financiero de una empresa. Nos permite determinar la capacidad para hacer frente a una quiebra de la compañía tanto a corto como a medio plazo. Es un indicador muy relevante tanto para los inversores y accionistas como para revisar la estrategia empresarial internamente.

¿Quieres comprender mejor en qué consiste esta ratio y aprender a calcularla? ¡Estás en el lugar adecuado! Te vamos a explicar los fundamentos de la ratio de garantía y cómo interpretarla según el valor que obtengamos.

Qué es la ratio de garantía

La ratio de garantía mide la solvencia económica de una empresa para representar el riesgo de entrar en quiebra. De este modo muestra la vulnerabilidad económica de la compañía.

Su cálculo ofrece a los acreedores una referencia sobre el riesgo que pueden asumir y le permite a los emprendedores o socios refinanciar las deudas contraídas.

En balance, si una empresa tiene una buena ratio de garantía es indicativo de que podría cubrir sus deudas en caso de entrar en una quiebra.

Cómo se calcula

Para calcular la ratio de garantía necesitamos tener en cuenta dos variables:

  • El activo real: hace referencia al conjunto de activos que tienen valor en caso de que se produzca una liquidación. En este aspecto se diferencia del activo del balance contable.
  • El pasivo exigible: hace referencia al financiamiento o endeudamiento que la compañía ha recibido de terceros.

Una vez disponemos de las dos cuantías exactas, para calcular la ratio de garantía únicamente debemos realizar una división:

Ratio de garantía = Activo real / Pasivo exigible

Con este cálculo podemos determinar si, en caso de producirse una quiebra, la empresa podría hacer frente con sus bienes propios a las deudas contraídas. Este indicador es una referencia importante para los inversores y accionistas potenciales, que lo suelen tener en cuenta antes de decidirse a aportar capital a la compañía. O para los que ya están participando en la compañía, que les sirve para conocer la capacidad de la empresa para pagar sus deudas contraídas.

También resulta útil este indicador de modo interno. Ya que permite saber si es necesario tomar decisiones en la compañía y realizar cambios con el objetivo de mejorar el coeficiente obtenido.

En esta fórmula para calcular la ratio de garantía también debemos considerar que lo importante no es la magnitud de la deuda contraída por la empresa, sino el coeficiente que obtenemos. Es decir, dos empresas con una deuda de 100.000 euros pueden mostrar ratios muy diferentes.

¿Qué nos indica el resultado obtenido? ¿Cuáles son los valores ideales? ¡Vamos a aprender a interpretarlo!

Qué indica una ratio de garantía baja

Si el resultado que obtenemos de esta división es inferior a 1,5, es un indicativo de que la ratio de garantía es baja. Es decir, que la empresa estaría cerca de estar en la quiebra y tiene un mayor riesgo. Cuanto más bajo sea el valor de la ratio, mayor es el riesgo que la compañía está soportando y menor su capacidad para cubrir las deudas.

Este valor tan bajo es una señal de que se necesita llevar a cabo acciones inmediatas para mejorar la solvencia.

Qué indica una ratio de garantía alta

Por otra parte, si la ratio de garantía es superior a 2,5 consideramos que es alta. Esto indica que la empresa tiene pocas posibilidades de entrar en una situación de quiebra. Y que, en caso de quiebra, podría cubrir perfectamente las deudas. Aunque su situación sea estable, esta ratio tampoco está garantizando que las finanzas de la empresa estén resarcidas.

Si la ratio de garantía es demasiado alta puede ser un indicio de una insuficiencia en el reparto de los dividendos o que se están perdiendo oportunidades de negocio por no disponer de recursos económicos.

Por lo tanto, lo ideal sería que esta ratio se encuentre en un valor alto pero equilibrado, permitiendo de este modo actuar de un modo seguro en el mercado y optimizando los recursos disponibles.

En ciertos casos, incluso con una buena ratio de garantía, puede ser más viable solicitar financiación externa con unas buenas condiciones que consumir los recursos propios. Una financiación externa con intereses bajos permite que la empresa pueda seguir expandiéndose mientras mantiene sus recursos.

Ahora que hemos hecho este repaso por la ratio de garantía, vamos a diferenciarla de la ratio de liquidez y de la ratio de endeudamiento. Los tres conceptos se parecen mucho pero guardan ciertas diferencias:

  • La ratio de liquidez indica la liquidez de la que dispone una empresa, es decir, la rapidez con la que una empresa puede convertir sus activos disponibles en líquido, es decir, en efectivo. Se calcula dividiendo el activo corriente entre el pasivo corriente.
  • La ratio de endeudamiento indica la proporción entre la financiación ajena de una empresa y los recursos propios que posee. Se calcula dividiendo el pasivo entre el patrimonio neto.

Todas estas ratios son indicadores clave para conocer la salud financiera de la empresa y considerar estrategias futuras.

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