¿Calefacción eléctrica o gas natural?

¿Calefacción eléctrica o gas natural?
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Escoger entre calefacción eléctrica o calefacción de gas es uno de los muchos dilemas que se nos presentan a la hora de contratar suministros. Y como para todo, dependiendo de las circunstancias en las que quieras instalar tu sistema de calefacción, tu elección puede resultar ventajosa o no para tu cuenta corriente.

Por eso, para poder ahorrar en tus facturas y que tu consumo sea más eficiente este invierno, toma nota porque te contamos todo lo que necesitas saber sobre las ventajas de la calefacción eléctrica y del gas natural.

Calefacción de gas

Si tienes acceso al gas natural, es importante que consideres esta opción ya que se trata de un recurso más eficaz y asequible que la electricidad como método de calefacción. Sin embargo, si no tienes acceso a la red canalizada, algo que suele pasar en entornos rurales o lugares que están aislados, tanto la instalación como la caldera o el mantenimiento, pueden suponer un gran esfuerzo económico que quizá no puedas asumir.

En cuanto el tipo de instalación, para calefacción y agua caliente, las calderas de condensación son una posible solución pero te obligarán a establecer radiadores de agua conectados a este canal. Por otra parte, si lo que realmente necesitas es tan solo calentar el agua, con el montaje de un calentador sería suficiente.

Si no cuentas con la infraestructura adecuada, antes de contratar este sistema debes sopesar cuál es la opción que mejor se adapta a tus necesidades en función del uso que le vas a dar. Y, si necesitas hacer una pequeña reforma, el Préstamo 24h de ABANCA te ayudará a que ese gasto no suponga un impacto repentino en tu economía.

El gas natural es ideal para casas grandes y frías

Una de las grandes ventajas de la calefacción de gas natural es que calienta rápido. Por eso, es una opción muy interesante a valorar para casas grandes o inmuebles de entorno frío sobre todo, si vas a hacer un uso habitual de ellos a largo plazo.

Además, si comparas el precio del gas natural con el de otras energías, aunque ha ido en aumento con el paso de los años debido al incremento del coste de la materia prima en los mercados internacionales (+22,7%), así como a la depreciación (-2,8%) del euro frente al dólar, no lo ha hecho tanto como el resto de energías. De hecho, este primer mes del año 2019, el precio del gas natural se ha visto reducido para los consumidores domésticos con una bajada de la Tarifa de Último Recurso (TUR) de un 4’6% de media con respecto al último trimestre del año pasado que se había incrementado.

¿Cómo dar de alta la calefacción de gas?

Antes de dar de alta cualquier servicio de gas, debes asegurarte primero de que la comunidad en la que tienes el inmueble cuenta con todas las instalaciones para dar de alta el suministro. Una vez se dé de alta, debes notificárselo a la compañía distribuidora que mejor tarifa te ofrezca o la que mejores condiciones de contratación tiene para ti. Tendrás que pagar dos derechos: el derecho de acometida, que es aquel que viene en proporción al tipo de tarifa eléctrica que contrates, y el derecho de alta, cuyo precio dependerá de la tarifa establecida por la Comunidad Autónoma donde está establecido el inmueble.

La compañía te pedirá una serie de documentos para empezar a proporcionar sus servicios:

  • DNI del titular
  • Documento que acredite la propiedad del inmueble
  • Número de cuenta bancaria
  • En el caso de que hubiera un propietario anterior, número de contrato anterior
  • Número de suministro si el alta es nueva

Calefacción eléctrica

La calefacción eléctrica, como su propio nombre indica, es aquella que se conecta a la corriente eléctrica. Se trata de un método de energía limpia y muy cómodo ya que el suministro es ininterrumpido. Sin embargo, su precio es el más caro del mercado. Para contrarrestar esto, la instalación no requiere de obras complejas en el inmueble ni de grandes inversiones.

Ideal para uso eventual y lugares cálidos y pequeños

Al contrario que el gas natural, la calefacción eléctrica es una buena opción para esos lugares con climas más templados o para espacios que entran en temperatura rápidamente. Si esta es tu elección, te recomendamos que revises si cumples los requisitos para solicitar el bono social eléctrico y puedas ahorrar en tu factura. 

Hay varias opciones de sistemas de calefacción eléctricos

  • Radiadores de aceite o termoeléctricos. Son el método más tradicional cuya principal ventaja es su instalación, ya que es tan simple como conectarlo a la corriente eléctrica.
  • Los acumuladores de calor que atemperan un núcleo acumulador de calor a través de resistencias eléctricas, liberando esa energía calorífica de manera natural (acumulador estático) o través de un ventilador que ayude a la liberación de ese calor (acumulador dinámico).
  • Los convectores son un sistema que transforma el aire frío en aire caliente gracias a una resistencia y termostato.
  • Las bombas de calor son máquinas con un ciclo de refrigeración reversible. Este tipo de equipos tienen un foco caliente y un foco frío que al aplicar energía eléctrica, uno de los focos aumenta su temperatura (desprende energía) mientras que el otro la disminuye (absorbe energía). Dispersa el calor muy rápido y no necesita mucha energía para alcanzar la temperatura.
  • Suelo radiante, una buena opción para las smart home. Es el único sistema de calefacción eléctrica que requiere obras complejas y cuya inversión es bastante elevada. Se trata de la instalación de una red de cables o de tuberías bajo el suelo del inmueble de forma que el calor se desprende de forma uniforme a lo largo de todo el espacio donde está instalado. La principal ventaja es que no necesita gran cantidad de energía para llegar a la temperatura del termostato.

Tanto el precio del gas natural como el de la calefacción eléctrica dependen de la tarifa que tienes contratada

Como bien hemos dicho, el precio de ambos tipos de calefacción se ha visto incrementado al alza durante los últimos años. Sin embargo, también depende del término de energía o de consumo, que nos señala el precio de cada tarifa en euros por KWh.

Antes de dar de alta cualquier suministro, es recomendable comparar todas las opciones, además, recuerda que tienes opciones como el bono social o las tarifas de discriminación horaria en las que el precio de KWh es más barato en horario nocturno. Estas opciones verán el total de tu factura cuantiosamente reducido.

Para realizar el pago de tus recibos de la forma más sencilla, recuerda que puedes usar ABANCA Recibos o domiciliarlos en tu cuenta corriente.

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